IGLESIA PENTECOSTAL UNIDA DE VENEZUELA
La “Fortuita” Historia de la perfecta Voluntad de Dios
Al extremo norte de sur América se encuentra un territorio que a primera vista de los europeos que colonizaron el continente, pareció ser el paraíso Bíblico del Edén, por lo cual Cristóbal Colón le da el nombre de Isla de gracia (pues creían que se trataba de una Isla), pero al constatar que estaban frente a un nuevo continente le cambiaron el nombre por “Tierra de gracia”.
La historia de esta tierra y sus habitantes originarios (indígenas) según la literatura se remonta a miles de años en el pasado, donde antropólogos, arqueólogos, e historiadores, solo se pueden limitar a estimaciones, aproximaciones y variadas teorías sobre la llegada del hombre a lo que hoy es conocido como tierras americanas
(Entre 15000 a 30000 años a.C.).
El 3 de agosto de 1498, durante su tercer viaje a lo que se creían eran las Indias Occidentales (del continente asiático), el almirante Cristóbal Colon desembarca en un punto del extenso continente que en la actualidad es conocido con el nombre de Macuro (Estrella, en lengua Warao), ubicado específicamente en el Estado Sucre, Venezuela.
El principal motivo de los viajes de Colón, era conseguir nuevas rutas de comercio entre España y Asia, debido a que el imperio musulmán tenía posesión de las rutas comerciales más importantes y prácticamente el Continente Europeo se encontraba en crisis, debido a su poca capacidad de producción y a la gran dependencia de productos y riquezas extranjeras, en ese entonces, obstruidos por el poderío turco que cerró el flujo comercial entre el Mediterráneo y el cercano Oriente, al darse lo que se conoce como la caída de Constantinopla en 1453, (Constantinopla=actual Estambul, Turquía).
Con respecto al Nombre del País, existen dos versiones de la Etimología de Venezuela.
Versión tradicional o Europea:
Venezuela históricamente se ha atribuido como un diminutivo de la palabra Venezziola (pequeña Venecia). Esta versión se basa en que, en el año 1499, Alonso de Ojeda en compañía de Américo Vespucio navegaron por el extremo norte de las costas de sur América, al llegar al lugar hoy conocido como Golfo de Venezuela, se encontró con pueblos nativos cuyas viviendas estaban construidas sobre pilotes de madera que sobresalían del agua (palafitos). A Vespucio le recordaron la ciudad de Venecia en Italia, y se dice que llamo a aquel lugar “la pequeña Venecia o Venezuela”, término que se extendió para el resto del territorio.
Versión autóctona:
Otras versiones afirman que el origen de la palabra Venezuela es autóctono, derivado de un vocablo indígena y no un diminutivo veneciano, El apoyo documental a esta versión lo ofrece Martín Fernández de Enciso en su libro “Suma de Geografía que trata de todas las partes y provincias del mundo, en especial de las Indias”, editada en Sevilla en 1519, y que es el primer impreso que habla del Nuevo Mundo. En él se lee textualmente:
Desdel cabo de Sant Romá al cabo de Coquibacoa ay tres isleos en triángulo. Entre estos dos cabos se haze un golfo de mar en figura quadrada. E al cabo de Coquibacoa entra desde est golfo otro golfo pequeño en la tierra cuatro leguas. E al cabo del a cerca dela esta una peña grande que es llana encima della. Y encima de ella está un lugar d'casas de indios que se llama Veneçiuela.
Finalmente, en un enunciado muy valioso, que reafirma la autoctonía del vocablo, Antonio Vázquez de Espinosa, sacerdote español que viajó por casi todo el continente en el último tercio de los mil quinientos, escribió en su "Compendio y descripción de las Indias Occidentales", fechado en 1629, lo siguiente:
Venezuela en la lengua natural de aquella tierra quiere decir Agua grande, por la gran laguna de Maracaibo que tiene en su distrito, como quien dice, la Provincia de la grande laguna...
Sin embargo, la versión europea sigue siendo la más aceptada para explicar el origen del nombre del país.
Durante el proceso de conquista que se inició después de descubierto el nuevo continente, los expedicionarios en Nombre de la corona española tomaron posesión del territorio y sus riquezas. Los habitantes originarios fueron sometidos en algunos casos “a voluntad” y en otros “por la fuerza” al dominio español, quienes fundaron ciudades y establecieron instituciones propias de la cultura española como las leyes, el idioma y la religión.
A medida que llegaban noticias sobre grandes riquezas y de algunos mitos como el del dorado, con estos se impulsaba el proceso de conquista, lo que a su vez significaba más exploradores y aventureros españoles con ansias de fortuna, lográndose así la fundación de las primeras ciudades en el interior del continente. Las primeras ciudades, generalmente, fueron ubicadas en tierras que ya estaban siendo ocupadas por los pueblos indígenas, los españoles prefirieron hacerlo así para poder aprovechar la mano de obra y el conocimiento que los nativos tenían de las zonas.
Dichas ciudades fueron diseñadas como centros de poder militar, político y religioso, en representación de los reyes de España, y con la finalidad de establecer asentamientos prósperos para los colonos españoles. A partir de 1523 entra en función las autoridades designadas como virreyes, gobernadores y cabildos, con las atribuciones de aplicar las leyes, repartir las tierras y supervisar las producciones de las mismas.
En diferentes oportunidades los habitantes originarios se rebelaron contra quienes pretendían adueñarse de sus tierras y de sus vidas, esclavizándolos y obligándolos a trabajos forzosos en la exploración y explotación de minas, pero no eran suficientes sus arcos y flechas contra los cañones y armas de los españoles, por lo cual pueblos indígenas enteros fueron masacrados, y muchos más fueron muertos debido a las difíciles tareas que les encomendaban los colonos y a las cuales los nativos no estaban acostumbrados. En vista de tal masacre en el año 1542 se prohíbe la esclavitud de indígenas, razón por la cual se acrecienta el comercio de esclavos africanos para suplir de mano de obra a las minas. La esclavitud se mantuvo en Venezuela hasta el 24 de marzo de 1854 (300 años después) cuando fue abolida para siempre por el presidente de la joven republica José Gregorio Monagas.
Venezuela se mantuvo bajo el dominio español hasta el 11 de abril de 1810 cuando firma su acta de independencia, producto de una serie de logros militares denominado la campaña admirable, logrando erradicar la presencia realista bajo el mando del Libertador Simón Bolívar, después de varias batallas decisivas , como la de Carabobo y la del lago de Maracaibo el 24 de Julio de 1823, entre otras.
Actualmente la nación está divida geopolíticamente en 23 Estados, las dependencias federales y un distrito Capital y según el censo de 2011 cuenta con 28.946.101 habitantes.
Venezuela a pesar de ser un país relativamente pequeño se cuenta entre los países mega diversos del planeta, con mares y sus paradisiacas playas e islas tropicales, llanuras o sabanas inundables, selvas, desiertos, bosques y paramos; la biodiversidad con la que cuenta la nación es una de las más ricas del mundo pues se cuenta entre los diez países con mayor número de especies de aves, anfibios, peces, plantas, reptiles, mamíferos e insectos, y algunas maravillas naturales únicas como lo es el rio Orinoco que se posiciona como el tercer rio más caudaloso y El salto Ángel que resulta ser la caída de agua más alta del planeta, el lago de Maracaibo a quien le corresponde el décimo lugar entre los grandes lagos del mundo y es uno de los más importantes reservorios de agua dulce del planeta, e igualmente se cuentan algunas interesantes obras de ingeniería como el teleférico de Mérida que es el más alto y largo del mundo el cual llega a la cumbre glacial de 5007 msnm conocido como el pico Bolívar y el monumento a la Paz en el estado Trujillo, contado entre los más altos del mundo junto a la estatua de la libertad del puerto de New York y el Cristo del corcovado en Rio de Janeiro en Brasil, esto a parte del potencial energético y mineral invaluable representado por el petróleo, gas, metales y piedras preciosas, que se encuentra en el subsuelo de esta exótica tierra de gracia.
A partir de este desglose histórico-geográfico se puede reseñar brevemente sobre el gentilicio Venezolano, un pueblo que surge como el resultado principalmente de la mezcla cultural y genética del blanco europeo, el habitante originario y el negro africano en un entorno geográfico privilegiado. Por lo cual no es de extrañar el colorido y la alegría que conforma la sencilla cultura. Sabiendo esto se puede dar a entender el contexto sobre el entorno en que tiene lugar la historia de la Iglesia pentecostal Unida de Venezuela, la cual se desarrolla a continuación.
Génesis de la obra en Venezuela.
Sur América, y Venezuela en específico, aparentemente han sido el producto de la casualidad, pues prácticamente Cristóbal Colon, buscaba una nueva ruta hacia el cercano Oriente, pero el 12 de octubre de 1492 llego a una isla que conforma parte de un nuevo continente (actualmente las Bahamas) y en el mes de agosto de 1498 pisó por primera vez tierra firme continental en Macuro (actual Estado Sucre, Venezuela), y de hecho Colon muere creyendo que las tierras descubiertas pertenecían al continente Asiático, por lo cual las llamaba “Indias Occidentales”, ignorando lo que más adelante confirmaría Américo Vespucio, de quien tomo nombre el nuevo continente.
En relación a las probabilidades, resulta increíble el hecho de que una de las obras de la iglesia Pentecostal Unida Internacional más grande de Sur América, (como lo es el caso de la iglesia Pentecostal Unida de Venezuela), comenzara a mediados del siglo 20 en una pequeña ciudad carente de renombre, geográficamente alejada de las ciudades más importantes del País, y de relativa dificultad con respecto al acceso.
No se sabe de persona alguna que de cero haya planeado, o siquiera considerado el momento de dar inicio a la obra Misionera para Venezuela, y aparentemente la casualidad de nuevo impacto nuestra tierra.
Valera: En esta pequeña ciudad andina es donde se conocen los sucesos más remotos en el tiempo que indudablemente marcan el inicio de la obra que actualmente es conocida como la Iglesia Pentecostal Unida de Venezuela.
La ciudad de Valera en el Estado Trujillo de la región Andina, es una ciudad joven en comparación con otras ciudades de Venezuela, pues su fundación data del año 1820, también es conocida como la ciudad de las siete colinas, cuenta con una extensión de 240 km2, su altura oscila entre los 200 y 500 metros sobre el nivel del mar, dependiendo de la ubicación, tiene una temperatura promedio de 30 grados centígrados, y según el censo de 2011 del Instituto Nacional de Estadística su población era de 136.129 habitantes, lo que la caracteriza por ser la ciudad más grande del Estado, su economía se basa principalmente en el comercio, se localiza a 33 km de la Capital del estado Trujillo.
Se estima que estos sucesos (que más adelante se detallan) tuvieron lugar en algún momento antes del año 1955, el medio informativo de la I.P.U. Colombia “El heraldo de la verdad, Nro. 1” de Octubre de 1955 hace mención a la travesía realizada por la Familia Meza desde Medellín-Colombia, hasta Valera-Venezuela, dato importantísimo que nos ubica en el tiempo aproximado de la llegada de los primeros predicadores del Nombre de Jesucristo a territorio Venezolano (por lo menos de los que dejaron marcado el inicio).
La Valera de mediados del siglo 20 se puede considerar que era una ciudad pequeña pero “moderna”, que se caracterizaba por ser una ciudad comercial, (aunque no se puede comparar con las principales ciudades Venezolanas como Caracas, Valencia, Barquisimeto, Maracaibo e incluso era de menor renombre que las ciudades andinas de Mérida y San Cristóbal). La vía de acceso a la pequeña ciudad era la que en la actualidad se conoce como la carretera vieja a Motatan, una carretera de un canal para cada sentido, que fue trazada por el costado de unas pequeñas colinas, hasta Motatan, saliendo por agua viva de donde se trifurcaba hacia el Zulia, Merida-Tachira y hacia el centro del país comenzando por Barquisimeto.
En la actualidad (2016) Valera cuenta con el eje vial Valera-Trujillo, pero desde la concepción hasta la intercepción con la autopista Lara-Zulia, aunque es más recta y menos inclinada la vía sigue siendo relativamente angosta y deja mucho que desear, al igual que la carretera que nos conduce desde Valera hacia el Estado Zulia.
Las principales ciudades venezolanas están interconectadas entre sí por una importante arteria vial u autopista, Valera por su ubicación geográfica no está directamente conectada a dicha arteria vial.
Valera carece de renombre, no cuenta con las mismas potencialidades que las ciudades principales, ni es el destino turístico por excelencia de nuestra exótica tierra de gracia llamada Venezuela, pero, aunque por sencilla y humilde ha estado lejos de los ojos del mundo, se puede decir que al parecer siempre ha estado a la vista de los ojos de Dios.
Los hechos:
Llegada de los pioneros. -
Desde tiempos remotos, el País de Colombia ha experimentado el fenómeno del éxodo de su población por diferentes factores, desde la violencia política bipartidista (Conservadores vs. Liberales), el conflicto armado interno, las oportunidades de un mejor futuro, e incluso la violencia religiosa (anti protestantismo), entre otros…
Por ende, la historia contemporánea relata sobre las masas que emigraron principalmente del campo a las ciudades e incluso de las ciudades a otros países. Y Entre esos miles de colombianos que salieron por algunos de los factores antes mencionados se puede contar a una pequeña familia de cristianos, miembros de la Iglesia Pentecostal Unida en Medellín. (La revista el Heraldo de la verdad Nro. 1, de la I.P.U. Colombia fechada para octubre de 1955, reseña que la familia Meza entro a Venezuela por el Estado Zulia… y llegaron a la ciudad de Valera…).
La fecha exacta de la llegada de los hermanos Meza a Venezuela (y por ende a Valera) es imposible de precisar puesto que no hay ningún tipo de registro exacto al respecto. De los hermanos que conocieron a los esposos Meza y que fueron entrevistados para este libro, ninguno conoce con exactitud la fecha de dicha llegada, solo tenemos como referencia lo reseñado por la revista “el Heraldo de la verdad” de octubre de 1955, lo que nos indica que en algún momento antes de octubre de 1955 tuvo lugar el arribo de los hermanos Meza a Venezuela. El hecho de que exista tal reseña indica la importancia de la llegada a Venezuela de estos hermanos...
Dios en su absoluta voluntad y misericordia condujo desde un lugar tan distante a esta pequeña familia formada solo por la pareja de hermanos, Juan Meza y su esposa Ana de Meza, quienes al establecerse en la ciudad de Valera del estado Trujillo, aprovecharon para predicar el evangelio del Nombre de Jesucristo; trayendo así un mensaje diferente al que habían oído los valeranos hasta entonces, ya que hablaba de Jesucristo, pero desde otro punto de vista (como Dios manifestado en carne, y del bautismo en el Nombre de Jesucristo para el perdón de los pecados). Convirtiéndose de esta manera los primeros creyentes venezolanos al mensaje del Nombre.
Es importante reseñar que mientras el hermano Juan Meza que por lo general se mantenía ocupado en el trabajo secular, manejando un camión de su propiedad para el mantenimiento económico de la familia, la hermana Ana de Meza se destacaba como líder espiritual del grupo que poco a poco se fue formando, aprovechando el tiempo, dedicándolo al evangelismo y a la organización de cultos donde lograba reunir algunas personas a quienes compartía la poderosa palabra de Dios.
Primeros creyentes venezolanos. -
La mayor parte de la región andina Venezolana se caracteriza por estar habitada por gente muy arraigada a las tradiciones vinculadas a la religión católica (aún más a mediados de la década del 50). La forma de ser del habitante de la Región es decir la cultura Andina se podría generalizar que era formada muy estricta y apegada a valores, como el RESPETO, donde el solo hecho de que un Jovencito tuviese el atrevimiento de pasar entre las personas mayores, representaba una falta que se castigaba duramente con azotes a “rejo (azote de cuero trenzado), vara o correa (cinturón)”, el Valor de la PALABRA (compromiso), donde un compromiso de palabra tenía el mismo y hasta más valor que un documento oficial, donde la HONESTIDAD o la falta de este valor era duramente castigado sea en casa por los padres y dependiendo del caso en los cuartos de torturas de la temida seguridad nacional del dictador General Pérez Jiménez, una cultura de severa disciplina, es decir por lo general el ambiente familiar y social de la Región andina Venezolana era severo, generalmente de duros tratos, y hasta mal carácter, aunque con un alto apego a los valores y a la moral, una incomprensible mezcla entre gentileza y frialdad donde cualquiera se muestra amigable, pero no te demuestra afecto, pues es la costumbre en la región, aquí nadie está con “monerías” que es como consideran a las demostraciones de afecto-cariño hacia el semejante, lo que significa que el Valerano y el andino además de ser gente de buenos principios, cordial y amable, casi siempre era religioso y de duro corazón para el evangelio, pero a pesar de esta barrera cultural los hermanos Meza lograron cierto crecimiento con respecto al número de creyentes.
Uno de los primeros conversos venezolanos fue el Joven Lucio Alarcón, quien era oriundo del poblado del Cenizo en la zona baja del Estado Trujillo. A mediados del año 1956, Lucio Alarcón se encontraba en la ciudad de Valera trabajando como vendedor ambulante de carne de cerdo; yendo casa por casa ofreciendo sus productos llego hasta la puerta de la casa de la hermana Ana de Meza, quien aprovechó la oportunidad para hablarle de Jesucristo al joven comerciante, y este recibe el mensaje y lo comparte con su familia, por lo cual al poco tiempo se añadieron al grupo de creyentes del Nombre de Jesucristo que se comenzaban a reunir en Valera.
En la avenida 16, entre calles 12 y 13 de la ciudad de Valera vivía la señora Delia Rincón, lo relevante es que esta mujer recibe el mensaje del evangelio y acepta al Señor como su único y suficiente salvador, siendo una más de los contados entre los primeros venezolanos convertidos al evangelio de Jesucristo, fruto del trabajo casual e inocente de los hermanos Meza, y es en la casa de la hermana Delia Rincón donde se continuaron de manera más estable los cultos, y al poco tiempo se congregaban fielmente un número importante de creyentes entre quienes podemos mencionar a la hermana Medule, el Hermano Américo Martínez, el Hermano Jaime Castro, y la familia del hermano Lucio Alarcón, entre otros. Ya para el año 1957, Los hermanos habían adquirido un pulpito y algunas bancas para utilizarlos en la sala de la casa de la hna. Rincón, la cual se había convertido en casa de Dios y puerta del cielo.
Para el año 2018, en el lugar donde estuvo construida la casa propiedad de la hermana Delia Rincón, existe un pequeño edificio, que funciona de escuela e iglesia para otra organización.
Según la hermana Ramona viuda de Alarcón, durante los cultos y reuniones en la casa de la hermana Delia Rincón, siempre llegaban visitas, entre las cuales muchas aceptaban al Señor, lo que significaba que al principio había un constante crecimiento.
Primer Misionero enviado por la Iglesia Pentecostal Unida Internacional a Venezuela
Cuando el grupo de creyentes en Valera había crecido y los hermanos Meza consideran que, aunque “fortuitamente” la obra en Venezuela había entrado en proceso de nacimiento, tienen la visión de solicitar les fuese enviado un representante formal de la organización “Iglesia Pentecostal Unida Internacional” para la consolidación de la obra, seguramente augurando la expansión de la obra al resto de Venezuela que estaba en blanco.
Desde Colombia hubo la buena intención de enviar a algún representante, bien sea como Pastor o Misionero, sin embargo, el grupo de creyentes Valeranos guiados por los hermanos Meza determinaron que fuese un Misionero venido directamente de la sede Principal de la I.P.U. Internacional en St. Louis, Missouri, EEUU, para que se encargase de la Obra.
Transcurría el año 1957, los hermanos en Valera se habían comunicado con la sede internacional e hicieron la respectiva solicitud de Misionero. Pero la realidad es que la sede Internacional de la Iglesia Pentecostal Unida; desde hacía varios años tenía centrada la atención principalmente en el País de Colombia, donde el crecimiento de la obra era grande y ameritaba todos los recursos posibles para atender el gran avivamiento que estaba experimentando la nación neogranadina, el número de pastores y Misioneros era insuficiente para cubrir la necesidad de obreros, lo que significaba que por más que se quisiese era difícil suplir de Misionero a la obra en Venezuela que se encontraba en pleno proceso de nacimiento, sin embargo en la perfecta Voluntad de Dios tiene lugar otro hecho “aparentemente fortuito”:
Un Joven Misionero de nacionalidad Inglesa llamado Lewis (Luis) Morley, quien estaba en planes de trasladarse al País de Colombia en pro de ayudar en el marco del gran avivamiento y así iniciarse en su trabajo Misionero, presento ciertos inconvenientes de documentación, por lo cual se le imposibilita el viajar a Colombia, sin embargo no tenía ningún problema para poder ingresar a territorio Venezolano en caso de que así lo quisiese, razón por la cual acepta el reto de viajar a Venezuela y aperturar formalmente la obra en este País.
El Misionero Lewis Morley siendo soltero y sin experiencia previa en el campo misionero llegó a la ciudad de Valera en el año 1957, y se estableció por varios meses en la casa de la hermana Delia Rincón, ubicada en la avenida 16 entre calles 12 y 13, donde se reunían el grupo de hermanos para adorar a Dios. No debió haber sido fácil para el hermano Morley encontrase solo, en una tierra de costumbres, culturas y lengua diferente y desconocidas para él. Uno de los tantos retos que tenía por delante el joven Misionero era la comunicación con los venezolanos, puesto que eran muy pocas las palabras en español que conocía, por lo cual dependía mucho de su complejo diccionario inglés-español. El Misionero Lewis Morley se puede considerar como una persona que siempre tomaba con buen humor todas las cosas, y algunas dificultades comento a manera de anécdotas. Como la vez que fue a la tienda por pan y leche, pero regreso a la casa con un cepillo y una mopa, que fue lo que le entendió el señor que atendía la tienda, y al llegar a casa pensó seriamente tirar el diccionario a la basura. También le sucedió que en la casa donde estaba hospedado había ratones de considerable tamaño y en cierta cantidad, por lo cual le era difícil orar arrodillado al borde de la cama, pues de repente sentía los susodichos animales caminarle sobre las piernas, por lo cual pegaba un brinco y él les decía ¡Hasta aquí señores!... y se acostaba en su cama.
El Misionero Lewis Morley se mantuvo al frente de la obra en Valera, predicando y Bautizando a los creyentes en el Nombre de Jesucristo, hasta que en el año 1958, después de solventado el inconveniente por el cual no había podido entrar a Colombia, fue llamado por la sede Internacional de La Iglesia Pentecostal Unida, para que se trasladase a continuar su obra Misionera según tenían planeado al Principio (en Colombia), el Hermano Morley quien como Misionero sintió amor por las almas y siendo consciente de la escases de obreros (Misioneros), y de la gran relevancia de la obra en Colombia, considerando la posibilidad de que no hubiese otro Misionero en lo inmediato para Venezuela, toma una decisión arriesgada, pues se niega abandonar a Venezuela y plantea su disposición de quedarse hasta ser reemplazado por otro Misionero, quizás más que medida de presión la sede internacional percibió el gran amor por las almas que sintió el Misionero que formalizo el nacimiento de una de las obras de la IPUI que para la gloria de Dios, se ha consolidado como una de las que más se ha destacado a nivel de sur América y el mundo.
Segundo Misionero (Considerado Primer Misionero Oficial)…
En vista de la insistencia del Misionero Lewis Morley para que no fuese abandonada la obra en Venezuela, la sede Internacional envía a principios del año 1958, al hermano Ernesto Martínez como segundo Misionero (considerado ante la sede internacional como primer Misionero Oficial a Venezuela), quien venía acompañado de su esposa la Hermana Edith de Martínez. Se residenciaron en la casa Nro. 13-4 ubicada en la avenida 13, esquina de la calle 13 de la ciudad de Valera.
Con la llegada de los Misioneros Martínez, el hermano Morley partió hacia Colombia, a continuar su obra Misionera. Allá conoció a la Señorita Sally Lemans, con quien se comprometió y contrajo matrimonio, dedicándose ambos de lleno al trabajo Misionero.
La situación política de Venezuela en el año 1958 era tensa a causa de la férrea dictadura del general Marcos Pérez Jiménez, hasta el punto en el que el pueblo oprimido se levanta en contra del régimen y luego de fuertes manifestaciones y enfrentamientos logran derrocar al dictador el 23 de enero de 1958, de modo que inmediatamente después de esto se levantan persecuciones contra todo aquello que tenía relación al gobierno derrocado. los Misioneros Martínez a pesar de estar a muchos kilómetros de Caracas, capital venezolana, pero casualmente a menos de cien metros de distancia de la casa de los Misioneros estaba situado un comando de la temida policía política conocida como la Seguridad Nacional, de modo que las zonas populares en torno al sector donde estaban residenciados los Misioneros salieron con ansias de venganza en contra de los “esbirros de la seguridad nacional” quienes los habían maltratado y oprimido durante casi 8 años de dictadura, de manera que los hermanos Martínez podían escuchar las escaramuzas, gritos, explosiones, disparos, inclusive hubo quienes animaban a la turba arremeter en contra de los Misioneros “Gringos”, pero el Señor los guardo de todo mal…
Algunos meses después de la llegada del Misionero Ernesto Martínez a Valera, transcurriendo ya el año 1959, el Hermano Juan Meza y la hermana Ana de Meza emigraron hacia la ciudad de Barquisimeto, argumentando sentir carga y deseo de trabajar en esa ciudad Larense, donde de nuevo el hermano Juan Meza trabajaba en su camión para mantener el hogar y la hermana Ana de Meza se dedicaba al evangelismo.
Para el hermano Ernesto Martínez, Valera resulto ser una ciudad en cierta forma desagradable, el clima le disgustaba, la gente y su cultura era un poco difícil de sobrellevar, de vez en cuando los cultos eran interrumpidos por enemigos del evangelio quienes a pedradas se hacían entender como opuestos a la iglesia, algunos de los hermanos no se acoplaron al nuevo Misionero, todas estas razones por las cuales le resultaba dificultoso el mantenerse y dirigir la obra en dicha ciudad, la única obra que hasta ese momento había en Venezuela.
La opresión demoniaca en el lugar donde el misionero y su familia vivían y predicaban en Valera, era simplemente espeluznante, satanás y sus demonios evidenciaban que querían destruir al Misionero y su familia, pues espíritus inmundos trataban de entorpecer el ministerio del hermano Martínez con malestares sobrenaturales, estrangulamientos, ruidos aterradores, y a través de personas poseídas quienes atentaban en contra de la integridad física y mental de los Misioneros. Pero a pesar de todas las artimañas del maligno, El Señor guardo de todo mal que el enemigo quiso infringir en la humanidad del Misionero y su familia, Dios sano Milagrosamente sus malestares sobrenaturales, los espíritus estranguladores huyeron despavoridos al ser reprendidos en el Poderoso Nombre de Jesús, los ruidos aterradores fueron cambiados en dulce paz por medio de la oración, adoración y devoción al Señor, y las personas poseídas quedaron imposibilitadas de ejecutar sus maldades y se vieron obligadas por el poder del Espíritu Santo sentarse en quietud y escuchar el poderoso mensaje de la palabra de Dios, pero fueron meses traumáticos y en gran manera difíciles de sobrellevar…
Ausencia y cambio de lugares. -
…hacia el Estado Táchira.
Debido a los diferentes factores y motivos que se han mencionado en líneas anteriores y que evidentemente representaban cierta dificultad para que el hermano Ernesto Martínez mantuviera la obra en la ciudad de Valera; en el año 1959, los misioneros deciden emigrar hacia la ciudad de San Cristóbal del Estado Táchira (ciudad más acorde a los gustos del hermano Martínez), dejando a los hermanos de Valera sin Pastor designado por algún tiempo. La mayoría de hermanos quienes a pesar de todo lo que había sucedido se mantuvieron en fidelidad a Dios, reuniéndose y buscando del Señor con regularidad, pero por los mismos problemas algunos también se apartaron.
San Cristóbal, Estado Táchira, fue fundada el 31 de Marzo de 1561, y es la capital del Estado, su altura oficial son 860 metros sobre el nivel del mar, con una temperatura promedio de 23 grados centígrados, con una población de acuerdo a las proyecciones 2011 del Instituto Nacional de Estadística (INE) de 282.164 habitantes.
En el grupo que se mantuvo fiel estaban los hermanos Lucio Alarcón, Ramona de Alarcón, Delia Rincón, Jaime Castro, Américo Martínez, Enrique Alarcón, Manuel Alarcón, Dolores Alarcón, el hermano Crispiniano, y la hermana Medule, entre otros.
El Misionero Martínez desde su llegada a San Cristóbal en 1959 trata de dar inicio a la obra en esa ciudad, pero prácticamente casi dos años después es cuando comienza a ver frutos de su esforzado trabajo, y establece como primer pastor de la iglesia de San Cristóbal al hermano Marcos Ibáñez, quien provenía de Bucaramanga Colombia (más adelante más información al respecto).
Peculiar formación de una iglesia
Al tiempo en que el Misionero Ernesto Martínez trabaja por comenzar la obra en San Cristóbal, en el año 1959, El Señor preparaba la peculiar formación de una iglesia en uno de los pueblos tachirenses.
Desde el año 1957 aproximadamente se comenzó a formar un grupo de cristianos en la población de la Fría en el Estado Táchira, quienes eran guiados y adoctrinados por la organización trinitaria “Alianza en marcha” que luego se unirían a la organización “Asambleas de Dios Pentecostales”, este grupo en particular toman el nombre de “Iglesia la zarza ardiendo”, y eran pastoreados por Rafael Campos, quien desde hacía algún tiempo había llegado desde Colombia.
El Pastor Rafael Campos estaba casado con la hermana Celina Pérez, quien era una de las hermanas del en ese entonces pequeño Ramón Antonio Pérez quien contaba con apenas 8 años de edad. El Hermano Ramón Pérez se ha consolidado como el músico pionero de la Iglesia Pentecostal Unida de Venezuela. (Más detalles a continuación…)
Entre quienes formaban el grupo de la Iglesia “la Zarza Ardiendo” estaban: Rafael Campos y Celina Pérez de Campos, Rafael Betin, Adrian Aranguren, Débora de Aranguren, José Gregorio Rodríguez, Oriol Zambrano y Rosa de Zambrano, Pedro Medinas, Carlos Pérez, Abel Pérez, Delma Pérez, Hilda Pérez, Carmelina Pérez (Hermanos y mamá del hno. Ramón Pérez), Luis Hernandez y Ana Elvira Rodriguez. Se reunían en un lugar conocido como el 104, llamado así por la estación del ferrocarril que estaba en ese lugar a 104 kilómetros desde la estación principal del pueblo de encontrados en el Estado Zulia, (Actualmente el lugar es conocido como Barrio Bolívar).
En el año 1959 uno de los miembros de la Iglesia “la zarza ardiendo” llamado Rafael Betin le comenta a su Pastor, que necesita viajar a la fronteriza ciudad de Cúcuta, a comprar ropa. El hermano Rafael Campos considera necesario advertir al Hermano Betin sobre la existencia en Cúcuta de una Iglesia que él consideraba como “diabólica”, a quienes las demás denominaciones llamaban los “Jesús solo”, y eran tenidos por “diabólicos” porque se consideraba que predicaban una doctrina falsa, que aparentemente difería de la formula bautismal basada en el libro de Mateo capítulo 28, versículo 19, y no creían en la existencia de tres dioses, razón por la cual el hermano Rafael Betin debería tener mucho cuidado al respecto. Sin embargo el hermano Betin al escuchar tan terrible novedad, más que rechazo, sintió compasión por aquellos hermanos que supuestamente estaban equivocados, por lo cual decide posponer el viaje por el lapso de una semana, y este tiempo lo dedica al estudio de la palabra de Dios, al ayuno y oración, pensando en que de ser así, buscaría a esta gente y les predicaría lo que hasta ese momento había considerado como el verdadero evangelio, según se lo habían enseñado sus líderes, pero nunca se imaginó la sorpresa que el Señor le tenía deparada…
Tiempo de revelación.-
El hermano Betin prácticamente paso esa semana en el campo, ayunando a orillas de una quebrada, orando y estudiando la palabra de Dios. Al término de esa semana, el Señor mismo a través de su palabra (La Biblia) e incluso de sueños y visiones, le revela claramente a Betin Que Dios era uno y uno su Nombre, quedando Betin impactado de por vida ya que no fue sabiduría de hombre, sino revelación de Dios la que le mostro la verdadera doctrina.
Llegado el día del viaje hacia Cúcuta, el hermano Betin salió como si nada le hubiese ocurrido de modo que no levanto la sospecha de su Pastor, y al llegar a la ciudad, de Cúcuta, compra entre otras cosas un corte de tela para mandar a hacer un pantalón, por lo cual busca a uno de los sastres del lugar, y al encontrar uno le solicita que le haga un pantalón; el sastre toma las instrucciones y medidas y le pregunta al hermano Betin que ¿para cuándo lo quiere?...
Betin le responde: - El único pantalón que tengo lo cargo puesto, si fuese posible necesito el pantalón para hoy-
En vista de la necesidad, el sastre decide ayudar al hermano Betin. Mientras Betin esperaba que el sastre hiciera su pantalón, inician una conversación y de repente aquella conversación el sastre la convierte en una predicación sobre el poderoso Nombre de Jesucristo, lo que sorprende al hermano Betin, quien asombrado afirma la veracidad de la doctrina del Nombre, Pues Dios mismo cambio sus planes al revelárselo.
El sastre aprovecha la ocasión e invita a Betin para que visite la iglesia, que resultó ser la Iglesia Pentecostal Unida de Cúcuta, donde Betin por primera vez presencia un servicio de los Pentecostales Unidos del Nombre de Jesucristo. Terminado el servicio muchos se acercaron a Betin para saludarlo incluyendo al hermano Juan Rodríguez, quien era el pastor de la iglesia en Cúcuta, quien al escuchar el testimonio del hermano le dijo:
-Hermano Dios te salvo, no para que prediques trinidad, sino para que prediques su Nombre- a lo que Betin respondió -Yo sé…-
El pastor Rodríguez le pregunto sobre si ya había sido bautizado en el nombre de Jesucristo para el perdón de sus pecados, el hermano Betin le explica que la iglesia donde se congrega en la Fría es muy estricta y acostumbraban a expulsar a los que ellos consideraban que habían faltado, por lo cual era muy posible que si alguno se enteraba que él se había hecho bautizar en el Nombre de Jesús lo expulsarían de la congregación, y si esto llegase a suceder no tendría la oportunidad de predicar la doctrina del Nombre a sus hermanos en la Fría.
Basado en esta sabia decisión retorna a la Fría con el pensado y disposición de predicarles a sus hermanos sobre la doctrina del Nombre de Jesús y luego volver por el pastor Juan Rodríguez para que bautice a todo el grupo, que para ese entonces estaba conformado por 31 miembros.
El día que el hermano Betin llego a la Fría los hermanos de la Iglesia “la zarza ardiendo” se encontraban haciendo campañas evangelísticas en el lugar denominado el 103, Betin en ese lugar sin perder tiempo les predica a sus hermanos y pueblo en general sobre la doctrina del nombre de Jesucristo. Dios le uso de tal manera que al siguiente día a muchos hermanos se les había revelado la doctrina y entre todos hablaban del Nombre de Jesús, extendiendo el mensaje entre el grupo que conformaba la Iglesia.
El hermano Betin asume un liderazgo y con la ayuda de Dios adoctrinaba para el bautismo tanto a los hermanos estables como a nuevos convertidos. Pero no todos creyeron al mensaje, e increíblemente el pastor Rafael Campos no se había enterado de todo lo que estaba aconteciendo, hasta que uno de los que todavía celaba la doctrina trinitaria fue y lo puso al tanto. Naturalmente el Pastor Campos se enoja, por lo cual se reunió junto a la directiva de la iglesia tratando de defender y proteger a la iglesia contra lo que ellos consideraban estaba mal. Al comenzar la reunión el pastor Rafael Campos le dijo al Hermano Betin:
-¿Cómo va a estar enseñando doctrina falsa?- a lo que el hermano responde: - Mire hermano, yo no estoy hablando falsedad, si cree que la Biblia es falsa está bien, pero tenga cuidao, porque ¡usted va a ser falso!-
El Pastor siendo consciente de la base Bíblica en la cual estaba fundamentada su fe, trata de defenderla buscando algunos versículos que respaldaban su posición, sin embargo el hermano Betin muestra los versos Bíblicos que enseñan sobre el Bautismo en el Nombre de Jesús, a lo que el pastor replica:
-Yo conozco eso, pero nosotros pertenecemos a la trinidad-
El hermano Betin le aclara:
-Pero yo no pertenezco a la trinidad-
El Pastor Rafael Campos tratando de evitar algún mal a sus hermanos presiona a Betin y le da un plazo de tres días para que recapacite, pero como era de esperar, Betin se mantuvo firme a lo que había recibido, y al cumplirse el tiempo el pastor le dice:
-Mire, las puertas están abiertas, fuera de aquí, no quiero que visite más esta iglesia-
El hermano Betin le pregunta:
-hermano, ¿de quién es esta iglesia?
A lo que el pastor responde.
-Esta iglesia es de Dios y porque es de Dios nosotros no te queremos aquí-
Betin recalca:
-Yo creí que era tuya chico, entonces te vas tú primero porque si es de Dios no me voy-
El pastor desconociendo el avance que había tenido el trabajo de adoctrinamiento que había emprendido Betin, trato de respaldarse en los hermanos de la iglesia y los llama a todos para unir fuerzas contra el aparente error de Betin, cuando se expone el caso y le informa a la iglesia que estaba “cortando” a Betin a causa de la doctrina que estaba predicando, la sorpresa fue cuando muchos dijeron creer en la doctrina del Nombre de Jesucristo, y que estaban deseosos de ser bautizados en ese Nombre. Al oír esto el pastor prácticamente se vio en una situación muy delicada, o como dijo el hermano Betin, “¡Ese hombre quedo pasmao!”, en vista de esto el Pastor muy sabiamente decide que se debía probar a Dios, al estilo del Profeta Elías. Y el hermano Rafael campos les dijo estando todos reunidos:
-Leamos la Biblia, y oremos en el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, si se manifiesta el poder de Dios, ustedes son falsos y todos nos bautizamos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo; y si nada sucede leeremos la Biblia y oraremos en el Nombre de Jesús, si se manifiesta Dios, mi familia los hermanos y yo nos bautizamos en el Nombre de Jesús-
El hermano Betin comenta que:
-Después de leer la Biblia comenzamos a orar en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo; pasó largo rato, pero nada sucedió, todo estuvo seco. Luego leímos de nuevo la Biblia y cuando levantamos las manos para orar en el Nombre de Jesús se manifestó el poder de Dios, ¡todos danzaban y hablaban en lenguas!...
Después de esa noche prácticamente fue unánime la decisión de bautizarse en el glorioso Nombre de Jesús.
El Hermano Rafael Betin sin perder tiempo, viajo a la ciudad de Cúcuta según lo planeado, a buscar al Pastor Juan Rodríguez, para bautizarse junto a 29 de sus hermanos en la Fría.
Al llegar a la Iglesia Pentecostal Unida de Cúcuta el Pastor Juan Rodríguez, informa a Betin que lamentablemente como pastor de Colombia no podía ir a realizar Bautismos en territorio Venezolano, y en vista de este obstáculo en particular y la notoria necesidad de los hermanos venezolanos, opta por remitir al hermano Betin con el Pastor Campo Elías Bernal en Bucaramanga, quien era el Presidente de la I.P.U. en Colombia, para que el hermano Bernal le buscara una posible solución a la situación que estaban presentando los hermanos en la Fría-Venezuela, el hermano Campo Elías Bernal, al recibir el caso se comunica con el Misionero Willian J. Thompson quien estaba radicado en la ciudad de Cartagena, pidiéndole orientación al respecto, el hermano Thompson informa enfáticamente la imposibilidad de que un pastor Colombiano pueda ingresar a territorio Venezolano a ministrar Bautismos, pero que en Venezuela había un Misionero llamado Ernesto Martínez, quien se encontraba en la ciudad de San Cristóbal, por lo cual se le notifica al hermano Betin que retornara a la Fría, mientras que el Misionero Thompson se comunicaba telefónicamente con el Misionero Martínez para que fuera a Bautizarlos en el Nombre de Jesús.
Un Viernes por la tarde habiendo transcurrido unos quince días después del viaje del hermano Betin, llego por el caserío un caballero preguntando por el grupo de hermanos que deseaban ser bautizados en el Nombre de Jesús, y luego de recorrer algunas casas llego a la del hermano Adrián Aranguren, quien al escucharlo presentarse y preguntar por los hermanos, ansioso le dijo: “esos somos nosotros…”.
Esa noche el Misionero Ernesto Martínez y su esposa posaron en la Fría, y sin perder el tiempo el Misionero les predico al grupo de hermanos un mensaje basado en el capítulo 2 del libro de los Hechos. Resulto impresionante para todos que a pesar de que el Misionero predico de forma muy sencilla, con voz moderada, y una actitud pasiva, pero con una unción tal, que al transcurso de 15 minutos algunos hermanos estaban compungidos y experimentando el toque del Espíritu Santo en sus vidas.
El Sábado durante todo el día el hermano Ernesto y su esposa la hermana Edith de Martínez, estuvieron consagrados a Dios en ayuno y oración a puertas cerradas en el pequeño salón donde la iglesia se reunía, al llegar la noche se realizó otro servicio donde el poder y la gloria de Dios se derramo entre los hermanos, y antes de despedir el culto el Misionero anuncia para la mañana siguiente los tan esperados bautizos. Esa mañana del día domingo después de la escuela Bíblica, se enrumban con dirección al caño la Cúa donde el Misionero Ernesto Martínez bautiza en el Nombre de Jesucristo 30 almas para Dios. En medio y en derredor del pozo donde se desarrollaba el bautismo habían hermanos recibiendo el don del Espíritu Santo con la evidencia de hablar en otras lenguas, la noche de ese domingo la fiesta espiritual continuo en la recién nacida Iglesia pentecostal Unida de La Fría (mediados de 1959).
Aquel glorioso día de bautismos bajaron a las aguas los hermanos: Rafael Campos, Celina Pérez, Carmelina Pérez (Madre del Hno. Ramón Pérez) Rafael Betin, Pedro Medinas, Rudecinda de Medina, Adrián Aranguren, Débora de Aranguren, José Gregorio Rodríguez, El hermano Aristizabal, Carmen de Aristizabal, El hermano Conrado, Hilda Pérez, Delma Pérez, Abel Pérez, Carlos Pérez, (Los hermanos Pérez son hermanos de sangre del hermano Ramón Pérez, quien era apenas un niño de 8 años) entre otros (30 hermanos en total), y prosiguió en el Pastorado el hermano Rafael Campos. Al poco tiempo de la histórica formación de la IPU en la Fría, Celina Pérez de Campos quien era la esposa del pastor, se enferma.
Ella venía padeciendo de algunos problemas de salud y en la semana santa de 1959, los hermanos de la Fria, entraron en tres días de ayuno y en el segundo día, es decir el viernes santo; la Hermana Celina se comenzó a sentir mal, fue y se acostó, y en cuestión de horas simplemente falleció, ella tenía solo 25 años de edad y había procreado dos hijos el primogénito llamado Amado Campos Pérez quien contaba con 6 años de edad y Doris Campos Pérez de 4 años de edad, desde ese momento los niños eran atendidos por su padre Rafael Campos y una joven de 16 años de nombre Ofelia Rujé, que tenía solo 3 meses de convertida; quien se hizo muy amiga y cercana a la familia, y en honor a la amistad con Celina, prácticamente ahora se ocupaba de los niños a tiempo completo.
Al transcurso de algunos meses, Rafael Campos de 46 años de edad, se une en Matrimonio con Ofelia quien apenas contaba con 16 años de edad y los hermanos de la Fría consideran indebida la unión, de hecho, muchos especularon sobre un posible romance que “desde quien sabe cuándo Rafael y la muchacha mantenían”; y a causa de la polémica suscitada, Rafael Campos, su nueva y joven esposa, y sus pequeños hijos se van para siempre hacia algún lugar de Colombia. De modo que al transcurrir de los años y las décadas; de ellos solo quedaban vagos recuerdos, pues no hubo noticias ni novedades, sino que muy eventualmente la familia Pérez recordaba la incómoda circunstancia en la que Rafael Campos se llevó a los niños. Al frente de la obra en la Fría quedo el Hermano Rafael Betin como encargado mientras el Misionero Ernesto Martínez establecía un Pastor.
Los hermanos de la iglesia en la Fría dirigidos por el hermano Betin a través de la bendición de Dios experimentaron un avivamiento y hermoso crecimiento, y como la obra en el resto del País apenas estaba comenzando dicha iglesia se destaca por el hecho de que de entre sus miembros salen pastores para diferentes partes de Venezuela.
I.P.U. La Fría=Semillero de pastores pioneros. -
La ciudad de la Fría así como los pueblos cercanos se encuentran bordeados por un entorno rural muy productivo, donde la agricultura y la actividad pecuaria son sumamente importantes debido a la rentabilidad que se puede alcanzar a través de la fertilidad de estos campos, la relativa cercanía con la frontera hacía de esta ciudad una excelente opción como destino para los inmigrantes colombianos que salían en busca de mejores oportunidades, y desde aquí muchos continuaban hacia otras ciudades del País que podían resultar más atractivas para trabajar y vivir.
A diferencia de la región Trujillana donde por lo menos en el caso de los hermanos de Valera, la mayoría eran nacidos en la zona y por ende el índice de migración es menor en comparación con los hermanos de la Fría.
Desde la iglesia de la Fría salen muchos hermanos hacia diferentes partes de Venezuela, y donde se establecían predicaban extendiendo así el mensaje del nombre de Jesús, como el caso del hermano Samuel Díaz, quien vivía en la población de Coloncito Edo. Táchira y se convirtió al Señor durante el ministerio del hermano Rafael Betin en la Fría. El hermano Samuel Díaz emigro hacia la ciudad de Caracas en el año 1963, y fue uno de los pioneros de la obra en la ciudad Capital.
Rafael Flores, era un hombre religioso, pero que a causa de una hernia que ameritaba operación, y para lo cual tenía que ir a San Cristóbal, se vio en la necesidad de pedir posada en la iglesia de la Fría, el Pastor Rafael Betin al conocer su necesidad le ofrece orar por él para que Dios le hiciera un milagro en su vida, el joven incrédulo por decencia acepta la oración, y para su sorpresa cuando es examinado en el hospital los médicos lo encuentran sano, aquel joven a pesar de haber experimentado un milagro de Dios no lo reconoce, sino que se mantiene con su acostumbrado estilo de vida mundano, pero un día estaba en un bar y paso su mano por la parte del cuerpo que estuvo afectada por la hernia, recordó el milagro que Dios le había hecho, y dijo para sí “los evangélicos algo tienen, porque yo estoy sano…” y con eso en mente decidió salir de ese lugar y en menos de una semana estaba visitando a la Iglesia. Desde entonces se formó de él un instrumento útil para el ministerio, ayudando a los pioneros en el esparcimiento de la obra por los estados Aragua, Lara, Portuguesa y otros, y poniéndose al frente de la obra como uno de los primeros pastores de la Iglesia en el Pueblo de Guanarito en el Estado Portuguesa en el año 1964.
Si prestamos atención durante la continuación de esta historia podremos notar los detalles del ministerio de los primeros pastores en Venezuela procedentes de la Iglesia de la Fría Estado Táchira:
.-Samuel Díaz la charneca-caracas 1963, Petare-Caracas 1964
.-Isidro Estupiñan Barquisimeto edo. Lara 1964
.-Rafael Flores: Guanarito Edo. Portuguesa 1964
.-Oriol Zambrano- Petare-Caracas finales 1965
.-Sixto Suarez, la victoria de apure 1965 aproximadamente.
.-Pablo Pérez: Pedraza, Edo. Barinas 15 de Octubre 1968
.-Adrián Aranguren, Guanarito Edo. Portuguesa 1968
.-Antonio Peña
.-Pedro Medinas, etc
Llegada del hermano Marcos Ibáñez
En el año 1958, llega procedente de la ciudad de Bucaramanga Colombia a la población de la Fría, Estado Táchira el joven hermano Marcos Ibáñez, quien había aceptado al Señor en el año 1946.
Había llegado a dicha población Tachirense en planes de trabajo, logrando conseguir empleo en una de las fincas de ese lugar donde sus jefes eran Rafael Betin y Adrián Aranguren, quienes eran contratistas del abogado y capitán del ejército Juan Galiarza, y además eran miembros de la iglesia “La Zarza Ardiendo”, pastoreada por el Hermano Rafael Campos.
El principal propósito del hermano Marcos Ibáñez era reunir suficiente dinero para poder casarse con su prometida, la joven hermana María Antonia Quintero, quien lo estaba esperando en la ciudad de Bucaramanga. El hermano Ibáñez como todo buen pentecostal aprovechaba bien su tiempo libre predicando el evangelio, y para ese entonces se encontraba en pleno desarrollo el plan de Dios, ya que en el año 1959 la iglesia “La Zarza Ardiendo” a la que pertenecían sus jefes recibió la revelación del Nombre de Jesús y de allí nació la Iglesia Pentecostal Unida de la Fría, siendo en este tiempo cuando se conocen el hermano Ibáñez y el Misionero Ernesto Martínez.
Durante el proceso de nacimiento de la iglesia Pentecostal Unida en la Fría el hermano Rafael Campos quien era pastor de la iglesia la zarza ardiendo, continuo en su cargo como pastor de la I.P.U., pero al poco tiempo el hermano Campos regresa a su Colombia natal, quedando al frente de la obra como encargado el hermano Rafael Betin, quien en 1960 es trasladado a la ciudad de Valera que se encontraba sin pastor desde 1959, cuando el Misionero salió de esa ciudad con destino a San Cristóbal. El misionero Martínez quien cuadra el traslado de Betin hacia Valera encomienda al hermano Ibáñez como pastor encargado de la Iglesia en la Fría. El hermano Ibáñez considerando la responsabilidad que representa el ponerse al frente de una iglesia deja clara su disposición de ayudar conforme a su capacidad pero solo mientras un pastor es establecido formalmente. Sin embargo es así como Marcos Ibáñez inicia su vida ministerial en la Fría, llevando con ahincó el mensaje del evangelio a pueblos vecinos así como a los campos, hasta la segunda semana de febrero de 1961, que era la fecha pautada para la boda con su amada prometida.
Conversión del hermano Isidro Estupiñan.-
Desde 1952 hasta 1958 el Presidente de Venezuela, General Marcos Pérez Jiménez, implementa la “Política abierta de Inmigración”, lo que muchos Colombianos (sobre todo el pueblo que estaba siendo masacrado víctima de la violencia generada por la guerrilla) perciben como la posibilidad de libre acceso hacia Venezuela, y fue así que un gran numero aprovecho la oportunidad, prefiriendo dejar tras de sí sus propiedades junto al miedo y la violencia. Es en este contexto que un adolescente de doce años de edad junto a algunos miembros de su familia, salió desde su pueblo natal, la Bateca en el Norte de Santander con rumbo a Venezuela, llegando a la población de la Fría en el Estado Táchira, donde trabajo en pro de un mejor porvenir.
En el año 1961 a la edad de 15 años Isidro Estupiñan escucha a un predicador llamado Marcos Ibáñez el cual a través de su mensaje impacta su vida, por lo cual acepta al Señor Jesucristo como su único y suficiente salvador, y ese mismo año se hace bautizar en Nombre de Jesús para el perdón de sus pecados.
Desde su llegada a los pies del Señor y a pesar de su corta edad el hermano Isidro Estupiñan se caracterizó por ser un joven muy maduro y espiritual, destacándose rápidamente como líder de la iglesia local. Al poco tiempo su hermano Mario Estupiñan también se convierte al evangelio.
Para la segunda semana de Febrero del año 1961 se cumplía la fecha del matrimonio del pastor encargado de la I.P.U. de la Fría, el hermano Ibáñez, por lo cual le era imperativo irse a la ciudad de Bucaramanga, dejando así a la iglesia de la Fría sin pastor por el lapso de dos meses, cuando fue trasladado desde Valera a la Fría el único pastor que había para ese entonces y era el hermano Rafael Betin.
El hermano Isidro Estupiñan pudo ser testigo presencial y coparticipe del avivamiento temprano de la obra, donde los Misioneros Martínez trabajaron con esmero, y la hermana Edith de Martínez organizaba el grupo de las primeras Dorcas de Venezuela.
(Más información sobre el Hno. Estupiñan en: La Obra en el Edo. Zulia, Lara, Caracas y Biografías “Isidro Estupiñan”)
Matrimonio del hermano Marcos Ibáñez y la hermana María Antonia Quintero
Como se ha comentado con respecto al motivo de la presencia del hermano Marcos Ibáñez en Venezuela era trabajar secularmente con la finalidad de ahorrar el dinero suficiente para casarse con su prometida que lo esperaba en Bucaramanga-Colombia.
En ese transcurso (1958-1961) Dios hace la obra y se da inicio a la Iglesia Pentecostal Unida de la Fría en 1959, siendo el Pastor el hermano Rafael Campos quien después de un breve tiempo retorna a Colombia y le sucede en el ministerio el hermano Rafael Betin, quien en 1960 es enviado por el Misionero Ernesto Martínez a Valera, donde había quedado un grupo de hermanos sin pastor y queda en la fría como encargado de la obra el hermano Marcos Ibáñez, hasta Principios de Febrero de 1961 pues se cumplía la fecha pautada para regresar a Bucaramanga y casarse con su prometida Hna. María Antonia Quintero.
La boda era para la segunda semana de Febrero de 1961, por lo cual el hermano Ibáñez, se llega hasta el Misionero Martínez informándole que tenía que salir para Colombia. El Misionero le hace saber la necesidad de que hiciese sus diligencias y retornase a Venezuela por lo menos en lapso de 15 días, para así continuar con el trabajo de la Iglesia. (En algunas de las cartas que el hermano Ibáñez envía a la hermana María Antonia le expone que ese era el propósito, casarse y retornar con ella a Venezuela…)
La hermana María Antonia Quintero, oraba pidiendo la voluntad de Dios, ya que ella era líder en la Iglesia Pentecostal Unida de Bucaramanga, donde desempeñaba el cargo como Maestra de Escuela Dominical e impartía clases al grupo de las señoritas. Era persona de confianza de la Hermana Gabriela de Bernal, esposa del Pastor Campo Elías Bernal, y en ocasiones que la hermana Bernal tenía que salir por compromisos fuera de su iglesia dejaba encargada a la hermana María Antonia de los cultos de las damas. La Hermana María Antonia también trabajaba secularmente en el almacén veterinario del Dr. Francisco Borras, por lo cual al llegar el hermano Marcos Ibáñez el 14 de Febrero de 1961, ella se vio en la necesidad de dejar el trabajo y los cargos de la iglesia. Al próximo día comienzan las gestiones para obtener el permiso fronterizo, ya que en ese tiempo se hacía difícil para un cristiano evangélico en Colombia poder presentar los recaudos exigidos por las autoridades civiles para realizar un matrimonio; porque se aplicaba un sistema religioso según la doctrina del catolicismo, y en vista de esta dificultad deciden efectuar el matrimonio civil en San Cristóbal, Edo. Táchira, esto con la ayuda de los misioneros en Venezuela.
Como cristianos de intachable reputación, el hermano Marcos Ibáñez y la Hermana María Antonia Quintero, no quisieron dar pie a malos comentarios por lo cual el hermano Ibáñez le pide al Pastor Campo Elías Bernal que por favor los acompañe desde Bucaramanga a San Cristóbal, sin embargo para el hermano Bernal se le hace imposible acompañarlos, pero le informa que no habría ningún problema en que la hermana Gabriela de Bernal los acompañase, lo único es que él no tenía el dinero para los viáticos para la hermana Gabriela, el hermano Ibáñez le informa que él se haría cargo de los viáticos de la hermana quien además fue testigo del matrimonio civil.
Así salieron los tres de Bucaramanga y llegaron la noche del Jueves 22 de Febrero de 1961 a San Cristóbal, específicamente al Barrio Santa Teresa, donde Vivian los Misioneros Martínez. Al siguiente día las prefecturas trabajaban hasta el medio día como se acostumbraba todos los viernes, por lo cual el hermano Ibáñez le dice a su futura esposa que era necesario estar allí puntualmente a las 8 de la mañana.
Así fue esa mañana del 23 de Febrero de 1961 llegaron a la Prefectura de san Sebastián y al hablar con el señor prefecto este les explica que entre los varios inconvenientes estaba el no tener documentación sino únicamente el permiso fronterizo, y como la novia era una señorita de buena conducta se ameritaba fijar carteles. El misionero le explica al prefecto que no había problema con respecto a este matrimonio ya que se trataba de cristianos; señalando que el hermano Marcos Ibáñez era Pastor, también aprovecharon para predicarle del evangelio al Prefecto.
Después de hablar un rato el prefecto pregunta: “¿y Por qué tan apresurado?” a lo que el hermano Ibáñez responde: “es que no puedo dejar la iglesia sola mucho tiempo porque está empezando, y además ya se repartieron las tarjetas en Bucaramanga…” el prefecto habla con el secretario quien accede a tomar los datos y termino de llenar los libros en su casa, porque para el lunes de la próxima semana habían compromisos pautados, quedando citados los hermanos Marcos Ibáñez y la hermana María Antonia Quintero para el día Martes a la prefectura finiquitando así el matrimonio por lo civil.
Luego de concretado el matrimonio civil, partieron hacia Bucaramanga para la celebración de la boda por la iglesia.
El 27 de febrero de 1961 los hermanos Marcos Ibáñez y María Antonia Quintero se unen en matrimonio bajo la bendición de Dios, en la Iglesia Pentecostal Unida de Bucaramanga, al poco tiempo retornan a San Cristóbal-Venezuela la pareja de recién casados, a trabajar en la obra de la iglesia Pentecostal Unida de dicha ciudad Tachirense, donde estuvieron hasta el año 1962, cuando son trasladados a la Iglesia en la Fría donde el hermano Ibáñez había estado siendo soltero como encargado.
Intento de reanudar la obra en Valera
Como ya hemos reseñado, la Obra de la I.P.U. en Valera tiene sus inicios por lo menos desde el año 1955, debido al trabajo voluntario de los Hermanos Juan Meza y Ana de Meza, y se formaliza en 1957 con la llegada del primer Misionero Hermano Lewys Morley, sin embargo al partir el hermano Morley y ser sucedido por el Misionero Ernesto Martínez y su esposa hna. Edith de Martínez en 1958, el hermano Martínez se muda hacia San Cristóbal en 1959, dejando a la ciudad de Valera sin pastor a cargo, ese mismo año se da el nacimiento de la I.P.U. en la Fría Edo. Táchira, con un grupo de 30 creyentes quienes ya formaban parte de una organización trinitaria a quienes les fue revelado el Nombre del Señor Jesús, por lo cual obviamente la Fría ya contaba con líderes y predicadores de cierta experiencia que ahora experimentaban la unción y revelación del Nombre de Jesús, por lo cual en 1960 es enviado desde La Fría a Valera como primicia del Ministerio y para darle continuidad a esa obra al hermano Rafael Betin.
En el año 1960 él hermano Rafael Betin llegó a casa de la hermana Delia Rincón, donde ya había estado el Misionero Morley en 1957 y el Misionero Martínez en 1958 predicando y bautizando en dicha ciudad. Durante el trabajo del hermano Betin en Valera se añade a la Iglesia Pentecostal Unida de Valera la hermana Teresa de Torres y parte de su familia, a principios de 1960, la hermana Teresa desde ese entonces se mantuvo fiel en el Señor destacándose como una mujer de buen testimonio para todos hasta el final de sus días.
Valera siempre resulto un reto para los pioneros que intentaron fundar las bases de la obra, y debido a la dificultad que caracterizaba el predicar en esta ciudad, ya que en varias ocasiones los servicios fueron interrumpidos por personas inescrupulosas que lanzaban piedras contra los hermanos que se encontraban reunidos en la sala de la casa de la hermana Rincón, y se escucharon testimonios, como el día que un grupo de personas pretendían lanzar piedras hacia la iglesia y la presencia de Dios los dejo ciego temporalmente
En el mes de Abril del año 1961 El hermano Betin es solicitado por el Misionero Ernesto Martínez para que se dirigiese hacia la Fría, debido a que el hermano Marcos Ibáñez quien había quedado como encargado en lugar del hermano Betin había salido desde Febrero de ese mismo año hacia la ciudad Colombiana de Bucaramanga a contraer matrimonio.
Al irse el hermano Betin quedo nuevamente la obra en Valera sin pastor, pero todavía se reunían algunos hermanos. El Misionero Ernesto Martínez encontrándose en San Cristóbal, necesitaba llevarse el mobiliario de la Iglesia de Valera a la Iglesia de la Fría, de modo que después de lograr sacar de la casa de la hermana Delia Rincón el pulpito y las bancas, con ayuda del hermano Lucio Alarcón comenzaron a buscar alguien que les hiciese el traslado de las mismas hasta la Fría.
Para la mudanza del mobiliario de la iglesia de Valera a la Iglesia de la Fría, el hermano Lucio Alarcón busco al joven Rafael Sánchez, en la población del Dividivi (Zona baja del Estado Trujillo), para que le hiciera el traslado.
Después de algunos meses de intentar mantenerse en la ciudad de Valera los hermanos que habían quedado decidieron por iniciativa del hermano Lucio Alarcón, congregarse en la población del Cenizo en la zona baja del Estado Trujillo, en casa del Hno. Alarcón, quien cada semana pasaba en una camioneta casa por casa recogiendo los hermanos de Valera para llevarlos al culto en el cenizo, produciéndose así la ausencia total de la I.P.U. en Valera la cual duro varios años.
Conversión del hermano Rafael Sánchez.
El Joven Rafael Sánchez, vivía y trabajaba el campo y el comercio en la población del Dividivi, en la zona baja del estado Trujillo, tenía una camioneta tipo Pick up con la que en ocasiones hacia viajes y mudanzas, razón por la cual un día (a mediados de 1961) fue contactado por el hermano Lucio Alarcón debido a la necesidad de un flete para llevar los mobiliarios de la iglesia desde Valera hacia la Fría. Rafael Sánchez le explica al hermano Alarcón que por lo que a él respecta no hay problemas en hacer el viaje, pero el problema es que por lo menos uno de los neumáticos de la camioneta se encontraba muy desgastado como para hacer un viaje tan largo (unos 200 km aproximadamente que se recorren en 6 o 7 horas de viaje en auto), el hermano Alarcón con palabras de fe convence al joven Sánchez de que Dios les llevaría y los traería en bendición. Y el viaje duro todo un día desde muy temprano que salieron de Valera.
El hermano Alarcón y el Misionero Martínez, durante el largo trayecto aprovecharon para predicarle el poderoso mensaje del evangelio al Joven Rafael Sánchez, después de haber llegado a la población de la Fría, los Pastores Rafael Betin y esposa también le predican, resaltando que los pastores hicieron uso de un vistoso cuadro titulado los dos caminos, el camino ancho y espacioso que lleva a la perdición y el camino angosto que lleva a la vida eterna y con esta ilustración incitaron al joven Sánchez a pensar sobre qué camino era mejor y cual preferiría para enrumbar su vida.
Esa noche pernoctan en la iglesia de la Fría y al siguiente día por la mañana emprenden el viaje de regreso con dirección al poblado del Dividivi donde vivía el joven Sánchez, cuando por fin llegaron y se estaban estacionando frente a la casa de Rafael Sánchez, el neumático que se sabía estaba en malas condiciones por el desgaste, estallo, y el hermano Alarcón lo utilizo como testimonio de la protección divina, por lo que emocionado dijo: ¿No ve hermano Sánchez? ¡Mire como el Señor nos guardó!
La palabra de Dios que fue sembrada en el corazón de este joven, cual semilla en buena tierra, germino y produjo el sentimiento de arrepentimiento por sus pecados y anhelando la remisión de los mismos pide ser bautizado en el poderoso Nombre del Señor Jesucristo, razón por la cual el misionero Ernesto Martínez con gusto realiza el viaje desde San Cristóbal hasta el Cenizo (lugar donde se congregaba el grupo de creyentes en casa del hno. Lucio Alarcón), y le bautiza, formándose de él un líder para el avance y esparcimiento del mensaje.
En el país solamente se contaba con tres pequeños grupos de hermanos considerados como iglesias: 1.-el grupo del Cenizo, dirigidos por el hermano Lucio Alarcón, 2.- la iglesia de la Fría, pastoreada por el hermano Rafael Betin y 3.- la obra en San Cristóbal, liderada por el Misionero Martínez y el hermano Marcos Ibáñez. (Desde 1960 había llegado un hermano a Maracaibo el cual provenía de Colombia y como no había llegado la iglesia a esa ciudad el hermano de Nombre Samuel Cantillo es utilizado por Dios de modo que logro hacer comprender la doctrina del Nombre a un grupo de Trinitarios en el Barrio de San Pedro-Maracaibo. (Más detalles a continuación, bajo el titulo la Obra en el Estado Zulia…)) En vista de la escases de Pastores y llegada la necesidad de un pastor para Maracaibo (en el año 1961) es solicitado el hermano Lucio Alarcón para que se trasladase al Barrio de San Pedro en Maracaibo y el Misionero Ernesto Martínez toma en cuenta al hermano Rafael Sánchez (quien apenas contaba con 3 meses de ser bautizado) para dejarlo como encargado de la obra en el Cenizo Edo. Trujillo, de donde el hermano Sánchez cambia la iglesia para la población de Sabana de Mendoza (cerca del cementerio), y este poblado representaba una mejor ubicación para dicha obra.
El hermano Sánchez a mediados de 1962 es trasladado por el Misionero Ernesto Martínez, de Sabana de Mendoza a la ciudad de San Cristóbal Edo. Táchira, donde se encontraba el hermano Marcos Ibáñez desde 1961 tratando de darle inicio a la obra en esa ciudad, donde el Señor le utiliza y es de bendición para la obra en Venezuela, desarrollando durante su vida ministerial una fructífera carrera que ha dejado marcada la historia de la Iglesia Pentecostal Unida de Venezuela. (Más información en la biografía del hermano Rafael Sánchez…
La Obra en el Estado Zulia…
En el año 1960 aproximadamente, llego a Maracaibo procedente de Colombia un cristiano perteneciente a la Iglesia Pentecostal Unida Internacional, llamado Samuel Cantillo, quien era sastre de profesión, pero en vista de que no había Iglesia Pentecostal Unida en Maracaibo, el hermano Cantillo aprovecho (de manera informal) para predicar el evangelio del Nombre de Jesucristo en dicha ciudad.
A través de su trabajo, logro hacer una buena amistad con algunos miembros de una congregación Trinitaria que se reunían en el Barrio San Pedro de la ciudad de Maracaibo, y a pesar de las diferencias doctrinales, Dios utilizo al hermano Cantillo de modo que les predico sobre el evangelio del Nombre Jesús, y prácticamente aquella congregación recibe la revelación del Nombre, Fue muy grata la sorpresa cuando a mediados del año 1961, el Misionero Ernesto Martínez quien estaba en la ciudad de San Cristóbal del Estado Táchira, recibe la llamada con carácter de urgencia para que por favor se trasladase a Maracaibo, ya que era necesario bautizar a un importante grupo de los que formaban aquella iglesia, incluyendo al líder de la congregación, quien al poco tiempo decide dar en venta el lugar donde antiguamente se reunía la iglesia trinitaria, siendo adquirida por los hermanos para la Iglesia Pentecostal Unida de Venezuela, conformándose así la primera Iglesia Pentecostal Unida de Venezuela en el Estado Zulia.
En la iglesia de ese lugar quedo como encargado el hermano Samuel Cantillo, quien poco después (prácticamente en el año 1961) presento algunos problemas que lo conllevaron a apartarse del Señor, en vista de esta situación el Misionero y superintendente de la IPUV, él Reverendo Ernesto Martínez, traslada desde sabana de Mendoza a Maracaibo al Hermano Lucio Alarcón, y se anexa al ministerio el hermano Rafael Sánchez, quien apenas contaba con tres meses de haber sido bautizado.
En el año 1962 prácticamente tiene entre los cuatro pastores una rotación de lugares: a Maracaibo es trasladado desde la Fría, el Pastor Rafael Betin, a la Fría fue trasladado desde San Cristóbal el Pastor Marcos Ibáñez, a San Cristóbal fue trasladado desde Sabana de Mendoza el Hermano Rafael Sánchez, y el hermano Lucio Alarcón de Maracaibo a Sabana de Mendoza.
Para finales de 1962 sale desde la Fría a Maracaibo el joven líder Isidro Estupiñan (detalles de su conversión más adelante.) como ayudante, ya que era necesario debido al arduo trabajo en la obra y en la construcción del salón que tanto necesitaban en el populoso sector del barrio San Pedro-Maracaibo
Tercer Misionero
James Burton…
Su llamamiento Misionero:
“Creo que sentí el llamado a predicar a la edad de 7 u 8 años de edad, aunque en mi mente no estaba el llamado misionero, pero sentí el llamado a ser ministro. Empecé asistiendo a una iglesia pentecostal, y a la edad de 15 a 16 años era co-pastor en dicha iglesia. (En la ciudad de Cincinnati, Ohio-USA.). Como a los dos años fui invitado a la iglesia Apostólica de los Mexicanos y un hermano me explico que no existía la trinidad. Después de tres meses asistí a la Iglesia Pentecostal Unida. Una noche después de asistir a un culto de la iglesia trinitaria, la esposa del pastor me llamo para pedirme disculpas por la exhortación que me había dado días atrás, y me conto un sueño que tuvo, donde vio que yo iba en un barco con personas de diferentes razas y ella iba en otro barco con norteamericanos, en ese momento se desato una tormenta y muchas personas caían en el agua y ella miro que yo rescataba las personas de mi barco y los llevaba a bordo, y cuando ella trato de salvar algunas personas del barco donde yo estaba, se hundió con todos sus tripulantes, y yo venía para salvarle cuando se estaban ahogando.
Ella no entendió el sueño… pero yo sí, y sentí más ánimo para ser misionero, o por lo menos predicar a los latinos en Estados Unidos.
Dentro de no muchos días me bautizaron en el Nombre de Jesucristo y recibí la visión para trabajar en Sudamérica”.
En el año 1961, el hermano James Burton fue aprobado por la Iglesia Pentecostal Unida Internacional como Misionero. Deseaba desarrollar su Ministerio en Sudamérica y escucho ofertas sobre el país de Uruguay e igualmente sobre Indonesia, sin embargo se le presentaron dificultades que le impidieron emprender el trabajo misionero en dichos destinos; al transcurso de los días se le presenta la posibilidad de salir como Misionero para el hermoso País de Venezuela, partiendo el Viernes, 01 de Junio de 1962, desde el Puerto de la ciudad de New Orleans, Louisiana, USA, con destino al puerto de Maracaibo, Estado Zulia, Venezuela, siendo acompañado por su amada esposa hermana Martha Shafe de Burton y sus cinco pequeños hijos, siendo el mayor el niño Lonnie Ray Burton Shafe, quien contaba con 9 años de edad, y la menor era la Bebe Lisa Burton Shafe de 8 meses. El largo viaje en barco requirió de 6 días y 7 noches, es decir llegaron a Maracaibo-Venezuela el día, Miércoles, 06 de junio de 1962.
Al llegar a la ciudad de Maracaibo posaron por el lapso de cinco días en dicha ciudad, y durante su estadía el nuevo Misionero aprovechaba bien el tiempo, predicando en la Iglesia Pentecostal Unida del barrio de san Pedro. Al continuar su viaje con destino a la ciudad de San Cristóbal, el niño Lonnie Ray Burton, comenta que atravesaron el lago de Maracaibo en ferry y noto los trabajos de construcción que aún se estaban ejecutando en el puente sobre el lago “General Rafael Urdaneta”.
El Puente Sobre el Lago de Maracaibo “General Rafael Urdaneta”, fue inaugurado el 24 de agosto de 1962, le corresponde el Nro. 65 entre los puentes más largos del mundo, con una longitud de 8.678 metros. En él se encuentra el monumento de luces (adornado) más grande de América Latina y el tercero del mundo.
La Familia Burton al llegar a San Cristóbal, son esperados por los Misioneros Martínez, quienes estaban trabajando en dicha ciudad desde que habían salido de Valera en el año 1959.
Y se radican allí…
Conversión del Hermano Sebastiano Motta Reale…
El Joven italiano, Sebastiano o Sebastián Motta Reale (más información complementaria en la biografía de Sebastián Motta Reale…), desde el año 1961, trabajaba en la ciudad de San Cristóbal, Estado Táchira como maestro de construcción, para el año 1962 específicamente se desempeñaba como contratista y estaba ejecutando una obra consistente en la construcción de una vivienda tipo quinta, en el sector denominado “Barrio Obrero”, donde entre los contratados se encontraba un ayudante de albañilería, llamado Sixto Suarez, quien comienza a predicarle a su jefe Sebastián, sobre Jesucristo, quien lo ama y lo puede salvar, a lo que el con cierta arrogancia responde: “Pero, ¿de qué puede salvarme, si yo estoy bien?, yo estoy joven y no me falta nada… ”, Y se siente molesto a causa de las palabras de aquel simple ayudante de construcción evangélico, además como escuchaba los comentarios de que los evangelicos eran considerados “pavosos” es decir que atraían la mala suerte, decidió deshacerse de él despidiéndolo del trabajo.
Pero al transcurso de una semana, cuando Sebastián Motta se levanta temprano en la mañana, luego de hacer las oraciones que eran parte de su práctica religiosa, experimenta un hecho sobrenatural que le impacta, cuando desde una de las ventanas ve una luz con forma de silueta Humana se le acerca y se posa justo frente a él, por lo cual entre el terror y pánico, ruega por el socorro del Señor Dios, tras su ruego, la luz mística lo envuelve, y en un instante, así como apareció, así mismo se fue.
Al llegar al sitio de la obra, comienza a preguntar entre los obreros sobre la ubicación de aquel ayudante evangélico, que la semana anterior había despedido; sin embargo ninguno sabia donde poder localizarlo, pero uno de los albañiles, que pertenecía a otra organización, al escuchar lo que le había acontecido le dice: “Maestro, no se preocupe, yo lo llevo a mi iglesia, eso es Dios que lo está llamando”, pero no paso de estas simple palabras. Al lapso de una semana, llegan por la urbanización “La Romera”, el hermano Sixto Suarez, Junto al hermano Isidro Estupiñan, y el Pastor Rafael Sánchez, hasta la casa donde Sebastián Motta vivía junto a su concubina.
Al encuentro con Motta, el hermano Sixto Suarez le dice: “Maestro, yo estoy agradecido por el trabajo que usted me dio un tiempo, porque pude darle pan a mis hijos, ahora yo vengo a darle a usted del pan que descendió del cielo…” Sebastián Motta los recibe, y les relata la impactante experiencia que hacía dos semanas le había sobrevenido, al oír su testimonio los hermanos le aseguran que es una visión de parte de Dios, por lo cual Motta y su concubina tratan de asistir a la Iglesia, pero la mujer advierte a Motta sobre la posibilidad de que si “se entrega al evangelio”, la iglesia los iba a separar, el tratando de bajar la tensión del asunto le dice que ese no sería el resultado.
En Noviembre del año 1962, Sebastián Motta visita la Iglesia Pentecostal Unida de Venezuela en San Cristóbal, y al oír al predicador, siente un poco de decepción, puesto que esperaba escuchar un sermón con palabras elocuentes, un discurso florido y agradable al oído de la concurrencia, un acto diferente, de modo que no fueron cubiertas sus expectativas. Sin embargo, para el próximo servicio, llega nuevamente Sebastián Motta al sencillo salón de donde había salido un tanto decepcionado, pero para su sorpresa, y aunque el salón era el mismo, y el predicador era el mismo, pero en esta oportunidad puede percibir como Dios mismo por boca de aquel predicador de vocabulario sencillo, le dijo: “Yo te llame, no importa el que está predicando, no importa lo que dice, pero yo te llame…” por lo cual sin pretextos y con corazón conmovido llega al altar, arrepentido, entregando su vida al Señor, la noche que por cierto, el hermano Isidro Estupiñan, salía como ayudante del hermano Rafael Betin a la Ciudad de Maracaibo.
El ahora hermano Motta, continua gozoso, asistiendo a la Iglesia, pero no muchos días después, comienza a tener fuertes problemas con su concubina, por lo cual se ve en la necesidad de solicitarle al Pastor Rafael Sánchez, que por favor le dé posada en la iglesia, El Hermano Sánchez, acude al Misionero James Burton, para plantearle la situación del hermano Motta y la solicitud que estaba haciendo; al retornar con la respuesta el Pastor Sánchez le explica que en la iglesia no había lugar adecuado para hospedarlo, solamente podía disponer del salón, el hermano Motta le dice: “Bueno, no importa, yo tengo paz en el salón y tengo guerra allá, yo me vengo…”, ese día que por cierto era un sábado, el hermano Motta, juntó dos bancas y se quedó durante varios días en el sencillo salón.
El lunes próximo, llego la señora a la iglesia buscando al joven Motta, y este le hace saber que no tenía intenciones de volver con ella, a lo que ella responde con amenazas contra la persona del hermano Motta, y contra la persona del pastor.
El día 20 de Marzo de 1963, el hermano James Burton bautiza en el nombre de Jesús al hermano Sebastián Motta, en la ciudad de San Cristóbal, Estado Táchira, luego es hospedado por algún tiempo en casa de la familia Plaza. Fervientemente asistía a la Iglesia, pero un día noto algo “extraño”, cuando un hermano que venía desde el campo, a su parecer estaba ebrio, porque este actuaba de manera muy peculiar, hablaba como en otro idioma, se arrodillaba, se levantaba y cantaba, lo que resultaba muy confuso para el hermano Motta, se preguntaba por qué le permitían que estuviese en la iglesia en esa condición, y considerando que ninguno de los que estaban alrededor de este hermano, se atrevía a sacarlo, piensa que el sí lo iba a hacer, mientras piensa esto, un sentimiento que le produce un llanto inexplicable inunda su vida; alguien se acerca al hermano Motta y le dice al oído, “Ese hermano que esta frente a ti, está recibiendo el Espíritu santo…”, cuando escucha esta novedad, dice: “Yo también lo quiero…” Y desde ese mismo día comienza un ayuno, que prolongo desde el lunes hasta el miércoles que era día de servicio. Cuando llego la hora del servicio, el hermano Motta se mantiene de rodillas en ferviente oración de principio a fin, rogando por la promesa del Espíritu Santo, ya cuando el Pastor Rafael Sánchez, finalizaba el servicio, el hermano Motta dice en oración: “Señor, ya tanto tiempo que he estado de rodillas y no me has dado el Espíritu Santo, como se lo diste a ese hermano, dame el Espíritu Santo a mí también…”, y justo antes de despedir el culto; la presencia de Dios, inunda la vida de Sebastián Motta, según sus propias palabras: “como una estampida que me tiro al suelo, del suelo me levanto como si un resorte me impulsara, y hablaba en lenguas…”, eso ocurrió el Miércoles 27 de Marzo de 1963
Primera convención nacional…
El primer evento relevante de la Iglesia Pentecostal Unida de Venezuela, donde hermanos y pastores de diferentes localidades se congregaron en un mismo lugar a celebrar servicios especiales, inclusive con invitados especiales se remonta a mediados del año 1961.
Ese año, se realizó en la Iglesia Pentecostal Unida de la Fría una confraternidad, en la que se reunieron aproximadamente 70 personas, la mayoría provenientes de La Fría. Desde San Cristóbal, llego una pareja de hermanos, conocidos como la familia Guerra; desde Valera y el Cenizo en el Estado Trujillo, llego un pequeño grupo de hermanos, al igual que desde el Barrio San Pedro de la Ciudad de Maracaibo, Estado Zulia, junto al pastor Samuel Cantillo, y un joven llego desde el Estado Portuguesa el cual fue alojado en casa del hermano Adrián Aranguren- “Yo aloje a ese muchacho, era un muchacho desconocido, pero como así era que estaba organizada esa confraternidad, que cada hermano alojara a los que pudiera en su casa, que los atendieran lo mejor posible, así lo hicimos…”, dicha confraternidad fue organizada por el Misionero Ernesto Martínez y estuvo como invitado el Misionero Aksel Verner Larsen de Colombia.
Para el año 1963, estando en Venezuela los Misioneros Martínez y los Burton, se realizó lo que se considera la primera convención de la Iglesia Pentecostal Unida de Venezuela, dicho evento se llevó a cabo en el templo que para ese tiempo estaba edificado en La Fría, concurrió una asistencia aproximada de 200 personas, lo que causo gran emoción a los hermanos pioneros, al ver el acelerado avance que estaba experimentando la obra en Venezuela.
Durante los primeros años los organizadores daban de comer a los convencionistas, hasta que el hermano James Burton, en vista de que la Iglesia mantenía un continuo crecimiento, tomo la decisión de no repartir la acostumbrada porción de comida durante las convenciones siguientes, por lo que muchos hermanos al saber de esta decisión creyeron que sería el fin de las convenciones, porque no asistirían los hermanos. Por lo general durante la celebración de las convenciones también se daba lugar a las conferencias de Pastores. El hermano James Burton, en vista de que en ocasiones durante la conferencia se tocaban algunos puntos que podían afectar el ánimo de los pastores, decide separar la fecha de las convenciones y la de las conferencias, programándose por lo general las conferencias para el mes de Febrero y las convenciones por lo general para el mes de agosto o Septiembre, o según sea decidido por los líderes. Además se optó por rotar las ciudades donde se realizarían las convenciones.
En el año 1965, se realiza la primera convención nacional en la ciudad de Barquisimeto, Estado Lara, sin embargo se continúan rotando por diferentes ciudades hasta el año 1982, cuando se considera que Barquisimeto es una ciudad estratégica para la realización de este magno evento. Al principio las convenciones de Barquisimeto se realizaron, en algunos gimnasios relativamente pequeños, en comparación con el domo Bolivariano, como por ejemplo el gimnasio cubierto Napoleón Rodríguez, que tiene capacidad para 2.500 personas aproximadamente.
Una de las primeras convenciones que se realizaron en la ciudad de Barquisimeto se desarrolló en un gimnasio cubierto que se encuentra cerca del Estadio los Cardenales de Lara, durante esa convención nacional, entre otras personalidades, se encontraba como invitado internacional el Hermano James Kilgore, quien era un líder de la Iglesia en los Estados Unidos; y era tal la presencia de Dios que se movía en ese lugar que de repente el hermano Kilgore ve al hermano Lonnie R. Burton que estaba a su lado y le dice: “¡Mira!”, cuando el hermano Lonnie Burton observa, puede ver una nube sobre todo los convencionistas, mientras el hermano Kilgore le comenta: “Yo predique de la nube el domingo pasado en mi iglesia, pero nunca había visto así la gloria de Dios, hoy estamos viendo la gloria de Dios que esta sobre todo este pueblo”, también varios de los pastores pudieron ver la nube que resplandecía sobre la multitud de hermanos que estaba en ese sencillo lugar.
Desde el año 1983, se consigue el domo Bolivariano, y se realiza la primer convención en este recinto, con una asistencia no mayor de 4000 personas, lugar que se consideró suficientemente grande como para albergar a la muchedumbre de hermanos que conforman los convencionistas de la Iglesia Pentecostal Unida de Venezuela.
En el año 2000, por diferentes factores se realiza la convención nacional en la ciudad de Cabimas, estado Zulia; de allí hasta Agosto de 2005, se realizan consecutivamente las convenciones en el domo Bolivariano de la ciudad larense de Barquisimeto, pero desde mediados de los 90, el número de convencionistas constituían prácticamente la cantidad limite que puede albergar el Domo Bolivariano, de hecho para el año 2005 el Domo quedo pequeño para la convención nacional de la IPUV. De modo que en el año 2006, la directiva nacional, líderes y pastores de la Iglesia Pentecostal Unida de Venezuela, se ven en la necesidad de organizar en lugar de una convención nacional, varias convenciones distritales, primeramente en las ciudades de Cumana, Barinas, Valencia, Maracaibo y San Cristóbal, las siguientes convenciones distritales se rotarían entre las ciudades correspondientes a cada distrito.
Del 15 al 20 de agosto de 2007, se retorna de nuevo al Domo Bolivariano de Barquisimeto, para celebrar una convención nacional, con motivo al Jubileo por los 50 años del inicio Formal de la Iglesia Pentecostal Unida de Venezuela (1957-2007), considerando la llegada del primer Misionero de la Iglesia Pentecostal Unida Internacional a la ciudad de Valera en el año 1957.
Los años siguientes se continuaron realizando convenciones distritales, regionales, e internacionales.
En el año 2017 se intentó desarrollar la convención nacional en conmemoración de los 60 años de la Iglesia Pentecostal Unida de Venezuela, sin embargo debido a las dificultades y la fuerte crisis económica y política que experimenta el País de Venezuela, resulto imposible llevar a cabo dicho evento, sin embargo algunas regiones desarrollaron eventos especiales como retiros y convenciones regionales, donde se celebraron el 60 aniversario de la IPUV…
Primera Obra en Caracas…
A mediados del año 1963, el hermano Samuel Díaz salió con planes de mudanza, desde la Fría hacia la capital del País, y se establece en el populoso sector denominado Barrio La Charneca, parroquia San Agustín, Caracas, un sector popular, relativamente cerca de las torres del silencio.
Como para ese entonces la obra recién daba sus primeros pasos por Venezuela, comenzando desde parte de los andes, no había iglesia Pentecostal Unida en dicha ciudad.
El hermano Samuel Díaz, comenzó a predicar en el sector y reúne un grupo que con el paso de los meses se consolida como iglesia; durante esos años el país estaba pasando por momentos políticamente violentos, y los hermanos consideraban que la Charneca era un lugar de alto riesgo a causa de la violencia política y criminal, de modo que durante algunos servicios varios hermanos cayeron heridos e incluso muertos a raíz de las balaceras que se suscitaban en las cercanías de la iglesia.
En 1963 gobernaba Venezuela como Presidente el Ciudadano Rómulo Betancourt, entre finales de 1962 y principios de 1963 estuvieron suspendidas las garantías constitucionales en el territorio Nacional, Don Rómulo Betancourt es electo presidente para el periodo 1959-1963, luego del derrocamiento del Dictador Marcos Pérez Jiménez (23 de Enero de 1958), el periodo de Gobierno de Rómulo Betancourt, se caracteriza entre otras cosas por huelgas, protestas callejeras, intentos de golpes de estado, insurrecciones cívico-militares, guerrilla urbana y campesina, suspensión de garantías constitucionales, inhabilitación de partidos políticos y atentados contra su vida…
En el año 1964, el hermano Samuel Díaz, adquiere un terreno, para la Iglesia en el Barrio José Félix Ribas de Petare, donde construyen un sencillo salón de reuniones para la iglesia local, y allí continúa como pastor por el lapso de algunos meses, ya que a finales de 1964, Samuel Díaz decide separarse de la Organización; razón por la cual es trasladado desde el Estado Táchira a Petare al hermano Oriol Zambrano y familia, con el propósito de continuar el trabajo ministerial en la Iglesia Pentecostal Unida de Venezuela en Petare.
Nota: Más información sobre la obra en caracas en la sección: Caracas Central, sede propia de IPUV en caracas central, cuerpo jurídico y establecimiento de la sede nacional.
El barrio José Félix Ribas, es uno de los tantos barrios y zonas populares que forman parte de la parroquia Petare, dicha comunidad popular fue fundada en 1961, por lo cual para 1964 todavía se encontraba en pleno crecimiento, sobre todo a causa de las migraciones campo-ciudad, resultado del Boom petrolero del siglo 20.
Estado Lara y Los llanos Occidentales:
Desde su llegada a Venezuela en Junio de 1962, Los Misionero Burton, permanecieron en la ciudad de san Cristóbal del estado Táchira, hasta principios de 1964, cuando deciden emigrar hacia el centro del País, considerando como primera opción a la ciudad de Barquisimeto del Estado Lara, de hecho se residencian en dicha ciudad y fueron acompañados por el hermano Sebastián Motta.
Desde su llegada emprenden el trabajo de evangelismo por diferentes partes de Barquisimeto, sin embargo es importante recalcar que los hermanos Juan y Ana de Meza, habían emigrado desde Valera en el año 1959, y del trabajo de evangelismo que la hermana Ana había realizado solamente había ganado para el señor a una familia conocida como la familia Goyo y a un hermano de Nombre Agapito…
Al poco tiempo el hermano James Burton llamó al hermano Isidro Estupiñan quien se encontraba como ayudante del hermano Rafael Betin en Maracaibo, para que trabajara como ayudante en la obra de Barquisimeto a tiempo completo, y después de algunas semanas fue instalado como pastor en dicha ciudad. El hermano Motta, además de su trabajo secular, sacaba de su tiempo para el trabajo de la iglesia.
En ese tiempo (mediados de 1964), el hermano Rafael Flores, estuvo trabajando en el evangelismo en la población de la Victoria del estado Aragua, pero se trasladó para ayudar a la obra en Barquisimeto. Durante este trabajo se convierte al evangelio la familia Escalona. Llegan desde San Cristobal el hermano Carlos Cortez y su esposa la hermana Amira de Cortez, quienes fueron el primer matrimonio que realizara el hermano James Burton en Venezuela.
A pesar del esfuerzo puesto en la obra de Barquisimeto, no era mucho el avance que se estaba logrando; tal era el caso que durante casi un año se estancó la obra y no llego ni una persona más a la iglesia, sino los pocos que ya estaban. El hermano James Burton sacrifico su camioneta llevando y trayendo personas en un gran esfuerzo por lograr algún avance.
Durante un servicio que se estaba realizando en Barquisimeto, llego un evangelista quien por diferentes motivos estaba disgustado con el grupo “Asambleas de Dios”, y solicito la ayuda del Misionero James Burton y del hermano Isidro Estupiñan para desarrollar una campaña que tenía ya organizada en Guanarito, Estado Portuguesa.
Los hermanos aprovechan la oportunidad; se hizo la campaña y de esa campaña resulto que cerca de treinta personas se hicieron bautizar en el glorioso Nombre de nuestro Señor Jesucristo, entre los bautizados ese día destaca la familia Farfán, de quien varios miembros trabajarían después en el ministerio en nuestra iglesia.
El primer Pastor en Guanarito-Portuguesa fue el hermano Isidro Estupiñan pero por poco tiempo, puesto que es enviado desde la Fría el hermano Rafael Flores, quien por cierto se casó con una de las hermanas Farfán. Aquel evangelista (hoy anónimo), sin ser miembro de nuestra iglesia, fue el puente para el comienzo de la Iglesia Pentecostal Unida de Guanarito en el año 1964.
Para ese mismo tiempo el hermano Marcos Ibañez trabajaba evangelizando la zona de la Victoria de Apure, del estado Apure, que es un pueblo fronterizo con Colombia, separado por el rio Arauca y donde los hermanos de la Iglesia Pentecostal Unida de Colombia ayudaban a la obra en el lugar. Al poco tiempo se requiere un pastor para la Victoria de Apure y el hermano Marcos Ibañez quien era vice-presidente de la IPUV, lleva desde la Fría, estado Táchira, al hermano Sixto Suarez como Pastor.
La mudanza del hermano Sixto Suarez, se realizó además del viaje por carretera, en embarcaciones pequeñas que los remonto por el rio Arauca, en ese viaje acompañaron al hermano Suarez el hermano Marcos Ibañez, y el hermano Rafael Sanchez como presbítero de la IPUV. De allí en adelante el crecimiento de la obra para la región llanera Venezolana se acentuó, a pesar de que el hermano Flores se vio en la necesidad de irse de Guanarito, quedando la iglesia sin pastor por varios años, específicamente hasta 1968, cuando es instalado el hermano Adrián Aranguren, y prácticamente reapertura la obra. El hermano Aranguren sale de la Fria, Estado Táchira, en compañía del hermano Marcos Ibañez, en un viaje que dura desde la madrugada hasta la noche de ese día, iban en la camioneta land rover que tenía el hermano Ibañez. Además se dificulto la travesía debido a que para ese entonces no existía carretera asfaltada desde Guanare hasta guanarito, y coincidieron con la temporada de invierno por lo cual en ciertos lugares, el agua y el fango cubrían totalmente los neumáticos del rustico.
Finalizada la odisea, llegan a la casa de una hermana que pertenecio al primer grupo de la iglesia en Guanarito, pero como la obra había cesado, se habían comenzado a reunir en su casa con un grupo de otra denominación.
Por cierto a los dos días del arribo del hermano Aranguren, llega el grupo de trinitarios y dan inicio a un servicio. La familia Aranguren sintiéndose incomodos se quedan en la habitación, pero oyen el servicio que se desarrolla en la sala, ya para despedir el culto el director anuncia que para el viernes de esa semana habría una nueva reunión. Al día siguiente, el hermano Aranguren habla con la hermana propietaria de la casa preguntándole si ella deseaba la permanencia de el en su casa como pastor de la IPUV, a lo que ella afirmo diciendo que ese era el trato.
El hermano le explica que no está bien hacer ligas de doctrinas, y ella le comenta al hermano Aranguren que desde que cerró la iglesia de Guanarito estaba tratando de congregarse, y por ese motivo le dio la oportunidad a este grupo para que hiciese cultos en su casa. La hermana le insistió diciendo:- “No hay ningún problema, cuando usted comience los cultos aquí no vamos a tener necesidad de decirle a ese grupo que se vaya”-. Al oír esto el hermano Adrián Aranguren se pone de acuerdo con su esposa para el día viernes, de modo que cuando el grupo de la otra denominación llegase, después de haber orado y haber preparado todo, daría comienzo al culto de esa noche, y de hecho así fue.
Después del culto dos jóvenes que formaban parte del grupo y que eran los músicos les llamo la atención que el hermano Adrián Aranguren también fuese músico, al punto que uno de los jóvenes el día sábado fue y ensayo durante todo el día con el hermano Aranguren. El muchacho, muy alegre invito a su compañero para el próximo sábado. El hermano Aranguren les propuso que llegasen temprano ese día ensayaran y que todos iban a tocar.
Ese sábado los jóvenes llegaron temprano y pasaron toda la tarde ensayando con el hermano Aranguren, luego se quedaron para el culto en la noche. El día domingo en la mañana se aparecieron de nuevo, ya que el pastor de ellos sintió celos a causa de los ensayos y que los muchachos habían asistido a varios cultos y los amonesto fuertemente, esto los ayudo para que ellos decidieran continuar en la iglesia Pentecostal Unida de Guanarito.
Bajo el liderazgo del pastor Adrián Aranguren, Todos trabajaban en el evangelismo en Guanarito, caseríos vecinos, y hasta localidades pertenecientes al Estado Barinas, lugares donde llegaban algunas veces a pie, en bicicletas, caballos o burros, por caminos que en ocasiones tomaban días hasta el lugar de destino.
El hermano Pablo Pérez y familia, fueron de gran ayuda para el desarrollo de la obra en el estado Barinas y el estado Apure; la familia Pérez habían emigrado desde la fría a Pedraza, Ciudad Bolivia, Estado Barinas en el año 1968 y por el buen testimonio del hermano Pablo Pérez, se efectuaron los primeros bautizos en Pedraza y ciudad Bolivia, Estado Barinas, donde bajaron a las aguas bautismales cinco personas, entre quienes podemos mencionar al hermano Rafael Peña y su esposa la hermana Guillermina de Peña, estando presentes los hermanos, Marcos Ibañez y el Misionero Steve Barley, quien había llegado desde 1965 a Venezuela.
Los hermanos que fueron bautizados pidieron al hermano Ibañez y al Misionero Barley un pastor para Pedraza, el hermano Ibañez considerando que no había un pastor disponible y que el hermano Pablo Pérez era un hombre de buen testimonio y buen predicador, le ofrece la oportunidad para que se incorpore al ministerio como pastor en Pedraza, Edo. Barinas, el hermano Pablo Pérez, se negó, porque le atemorizaba el ministerio. Pero Obedece al llamado de Dios y comienza su vida Ministerial de esta manera, el 15 de Octubre de 1968.
El hermano Pablo Pérez, como pastor trabajaba por pueblos vecinos llevando el mensaje del nombre de Jesus, y al cabo de un año este trabajo fructificaba produciendo nuevas obras comenzando por Socopo, Quebrada Seca, Barinitas, San Rafael de Canagua, Chameta, Monte Piedra, Mata rala, montaña de concha (donde se muda la obra a san Rafael de canagua a causa de una inundación, y trabajaba como pastor el hermano Juan Zapata), además los pueblos de Caldera, Capitanejo, Sta. Barbara y el Aceituno.
Trabajaron también para la gloria de Dios el hermano Jorge Chiquillo, quien fue el primer pastor que instalo el hermano Pablo Pérez, y da comienzo a la Iglesia Pentecostal Unida de Barinitas, luego están los hermanos Juan Zapata, Setina, Amilco Arollo, Quinto Palacios, Eleazar Mariño, Jesús (Chucho) Torres, Jesús (chucho) Vega, Altamiranda, Betsabe Castro, Efrain Pavón, Transito Meza, Abdon Suarez, Rafael Contreras, Sixto Reyes, quien fue el primer pastor de la IPU Barinas central, Gilber Contreras, Cesar, Juan Almansar, Misael Betancourt, entre otros.
El hermano Rafael Betin también trabajo de pastor en la población de Guanarito, Edo. Portuguesa, donde pudo ser testigo de grandes prodigios y milagros que Dios hacia pero donde también sufre persecuciones y hasta cárcel por causa del evangelio de Jesús.
-“Yo estaba predicando, y tenía un vecino de la iglesia que era Musiu (extranjero), y esa noche se derramo el poder de Dios, como siempre, porque yo me la pasaba orando, hasta la policía venia al culto, como en aquella noche. Al otro día me pasaron una boleta, después llego un policía que me dijo: - siga con migo, pá que se presente en la prefectura.- Betin pregunta. Chico ¿Qué paso?- que yo vine a buscarte- dijo el, -yo fui, y cuando llegue allá, le dije a la prefecto -A su orden-, ella le dijo al policía: -llévalo arrestado”. Yo quiero saber porque me arrestan- me dijo- ahora hablamos- y fui arrestado.
Yo tenía un amigo que era diputado, a quien le había testificado e incluso había trabajado con el… la prefecto me llamo y me dijo: - mire usted no deja dormir a esta gente que viene cansada de la finca, con ganas de dormir y usted tiene ese culto ahí hasta tarde en la noche. Yo le dije:- Mire pregúntele al policía a qué horas terminamos el culto anoche, porque allá estaba la policía anoche. Ella me dijo: pero este señor dice otra cosa, yo seguí discutiendo con ella entonces dijo: Métanlo allá otra vez.
Entonces me dijo uno de los que estaba preso: no le discutas quédate callado; yo le dije: ¿Porque?- porque no te va a soltar- algún día me suelta, porque yo no he hecho nada- otro preso me dijo: Tú eras el que predicaba anoche, yo dije que si- el hombre me dijo: Nosotros escuchando ese mensaje se nos erizaba la piel-(la prefectura quedaba cerca de la iglesia).
Uno dijo: -Yo estoy aquí preso porque mate a uno, pero tu porque predicas el evangelio- y le decían al policía:- Estamos aquí con razón pero este hombre sáquenlo de aquí…-.
Cuando vino mi hijo, yo le dije:- Dígale al diputado que estoy preso- El muchacho se fue y lo busco y le dijo: Mire, mando a decir mi papa que está preso-. El hombre exclamo ¡¿Cómo, preso, y por qué?!, el niño le dijo- Porque estaba predicando-. Cuando el hombre llego no fue necesario ni que hablara, la prefecto de una vez dijo –sáquenlo-.
Cuando Salí lo salude y le explique lo que pasaba, la prefecto me dijo:
-Usted ahora en adelante tiene que predicar sin aparatos, porque si usted sigue predicando con ese aparato le cierro la iglesia y usted va preso.
-No me suelte, déjeme aquí, porque ahora que me vaya, a la noche voy a estar predicando y el aparato no lo voy a quitar.
-Entonces le cierro la Iglesia-
-Entonces la denuncio en Caracas-
Hoy en día la mayoría de Pueblos, ciudades y caseríos de toda la región de los llanos Venezolanos, conoce y tiene sede de la iglesia Pentecostal Unida de Venezuela.
Sede Propia en Barquisimeto.-
Cuando el hermano isidro Estupiñan es trasladado de Maracaibo a Barquisimeto, en 1964, se está tratando de formar definitivamente la iglesia en esa ciudad y se reunían en casa de los hermanos meza, que estaba ubicada en la calle 40 de Barquisimeto.
Ese mismo año, el misionero James Burton, decide mudar al grupo de hermanos y trata de ubicar alguna propiedad para la iglesia en Barquisimeto, por lo cual hace un esfuerzo. Localiza y adquiere el terreno para la iglesia, y en el año 1965 comienza con el trabajo de construcción.
El hermano Burton invirtió hasta los 3000 dólares que le habían quedado de una herencia y parte del dinero proveniente de los estados Unidos. Todo este esfuerzo fue por ver edificado el lugar de adoración en Barquisimeto, donde trabajo como constructor el hermano Isidro Estupiñan, siendo la sede de la IPU Barquisimeto central una de las más antiguas en Venezuela inaugurada para el año 1968.
Llamamiento del hermano Motta al ministerio.
El hermano Sebastián Motta, en su tiempo en la IPUV como miembro ayudo la obra en San Cristóbal y Barquisimeto. A mediados de 1964 hizo algunas suplencias de pastores en varios lugares, como la victoria Edo. Aragua, caracas y San Antonio- Táchira.
En 1965, el hermano James Burton, considera cambiar al hermano Oriol Zambrano de San Antonio edo. Táchira a Petare en el Distrito Federal. Al estar la obra de San Antonio del Táchira sin pastor nuevamente, el hermano Motta queda como suplente en esta pequeña iglesia conformada por unos cinco hermanos. La suplencia se extendió por un lapso de unos 20 días, tiempo en que el hermano Motta gana para el Señor unas doce personas.
El hermano Isidro estupíñan, quien era pastor en Barquisimeto, necesitaba ir a la fría, ya que iba a contraer Matrimonio con la hermana Cecilia, por lo cual el hermano Motta es trasladado de San Antonio a Barquisimeto como suplente por algunos días.
Pensando en la experiencia que tuvo en San Antonio, siente de Dios incorporarse al trabajo como pastor definitivamente, específicamente en San Antonio del Táchira, a donde ciertamente regresa. Trabaja como pastor por dos años y levanto una congregación de ciento cincuenta bautizados en el nombre de Jesús. Luego el tres de enero de 1967 contrae matrimonio con la hermana Martha a quien el mismo había ganado para el señor.
Para noviembre de 1967 fue trasladado a la ciudad de Valera donde se estableció por dos años, y les nacieron sus dos primeros hijos: Martha Nelly y Jimmy Motta, quien murió a causa de una bronconeumonía. En septiembre de 1969 fue trasladado nuevamente a la ciudad de Barquisimeto y a través de su trabajo se han comenzado y establecido varias decenas de iglesias hijas de Barquisimeto central donde actualmente sigue trabajando para la gloria de Dios.
Primer Presbítero
Hno. Rafael Sánchez
El hermano James Burton, quien era Misionero y Presidente de la Iglesia, en 1965 nombra como primer Presbítero al hermano Rafael Sánchez, quien ese año había sido cambiado de la Iglesia de San Cristóbal a la Iglesia de Maracaibo, donde sólo existía la Iglesia en el Barrio San Pedro. Bajo su ministerio se esparció el mensaje y se comenzaron grupos de reuniones en diferentes poblaciones del Estado Zulia. Los hermanos de la Iglesia en Maracaibo adquirieron una camioneta con el propósito de trabajar en el evangelismo. De ese trabajo resulta el grupo del barrio El Silencio, donde se reunía una buena cantidad de personas, por lo cual, en poco tiempo, se establece la Iglesia Pentecostal Unida en El Silencio.
Casi al mismo tiempo se establece en el lugar de Cujicito, donde trabajaba como pastor el hermano Pedro Vivas y luego el hermano Eleuterio Bocanegra. Desde entonces se desarrolló un gran avivamiento por todo Maracaibo y pueblos vecinos, entre los cuales están: Campo Mara, El Mojan, Sinamaica, Paraguaipoa, Casigua, Machiques, Santa Cruz de Mara, Cabimas, Ciudad Ojeda, Santa Rita, El Mene, Punta Gorda, Mene Grande. Por todos estos lugares ayudaban con su valioso trabajo los hermanos Pedro Vivas, Eleuterio Bocanegra, Jaime Castro, Carlos Bustos, Juan Viloria, Luís Bravo y Alirio Ramos, entre otros varones esforzados.
El cargo de Presbítero del hermano Sánchez cubría prácticamente toda Venezuela, debido al bajo número de obras que había para ese entonces, pero se hizo notorio el acelerado crecimiento de la obra por todas partes.
(Entrevista realizada a: Rafael Sánchez)
El Oriente del País
y la Llegada de dos Parejas de
Misioneros a Venezuela
En 1965 llegan dos parejas de Misioneros, el hermano Fred Asarisi junto
a su esposa, la hermana Darling de Asarisi y el hermano Steve Barley junto a su esposa, la hermana Nelly de Barley. Duraron un año en Barquisimeto tratando aprender el idioma y la cultura de los venezolanos. Al transcurrir este tiempo la familia Asarisi se fue a trabajar hacia el Oriente del país, específicamente a Cumaná, pero debido a problemas de salud al poco tiempo regresaron a los Estados Unidos; sin embargo, dejaron establecidos grupos en Tunapui y Cumaná, donde trabajaba como pastor el hermano Godoy.
Cuando el hermano Sebastián Motta llegó a Barquisimeto los hermanos Meza estaban preparándose para salir y establecerse en el Oriente del país. Probablemente en 1970 fue cuando los hermanos Meza se trasladaron a Ciudad Bolívar, Edo. Bolívar, donde establecen la obra que actualmente es la IPU en Ciudad Bolívar Central. Entre 1975 y 1976 el hermano Antonio Peña junto al hermano Godoy trabajan predicando por las poblaciones Orientales de Guanta y Puerto la Cruz.
(Entrevistas realizadas a: Lonnie Burton, Sebastián Motta, Isidro Estupiñán)
Reapertura Formal de la I.P.U. en Valera
En 1966 el Misionero Steve Barley y su familia salieron hacia los Andes Venezolanos, a la ciudad de Valera, Estado Trujillo, con el objeto de reaperturar formalmente la obra en esa ciudad, ya que estaba en abandono desde 1961, por lo cual el Misionero Barley se traslada con el hermano Rafael Betín, llegando a la casa de la hermana Delia Rincón, ubicada en la avenida 16 entre calles 12 y 13 de la ciudad. Pero la hermana Rincón decide dar en venta la casa a una organización denominada Peniel, por lo cual los hermanos se ven en la necesidad de mudarse hacia una casa ubicada en la calle 08 del Barrio El Milagro, donde se continua El trabajo hasta Noviembre de 1967. El hermano Betín es reemplazado por el hermano Sebastián Motta, para quien no fue fácil dejar en San Antonio del Táchira una congregación de 150 hermanos y recibir en Valera un pequeño grupo conformado por 17 creyentes. Pero el Hno. Motta trabaja fuertemente por un período de dos años y cambia nuevamente la dirección de la Iglesia al garaje de una casa que alquilaron en la avenida 11 entre calles 15 y 16; dejando la casa de la calle 08 del Barrio el Milagro como casa de habitación familiar. En aquel pequeño garaje se llegaron a reunir 95 personas, la mayoría bautizados en el Nombre de Jesús por el hermano Sebastián Motta. En Septiembre de 1969 el hermano Motta fue trasladado por el Misionero y Presidente de la Iglesia para ese entonces, el Reverendo James Burton, hacia la ciudad de Barquisimeto. En lugar del hermano Motta llegó a Valera como pastor el hermano Antonio Peña, quien estuvo poco tiempo. En ese tiempo se levantaron algunos de los miembros locales con aspiraciones de poder, pero al ver fracasadas sus intenciones decidieron dividirse y comenzar otra organización.
(Entrevistas realizadas a: Rafael Sánchez, James Burton, Lonnie Burton, Sebastián Motta, Antonio Delgado, Teresa de Torres).
Cuando la historia de Valera se tiñó de sangre...
El hermano Antonio Peña, en el mismo año 1969, fue reemplazado por un hermano de apellido Calderón. Durante el ministerio del hermano Calderón transcurriendo los finales del año 1969 un trágico y escandaloso hecho tiñó de sangre parte de nuestra historia, cuando durante una Escuela Dominical se suscitó un fuerte altercado entre algunos miembros y un joven inconverso, por lo cual otros hermanos intervinieron y lograron sofocar la incómoda y tensa situación que se había presentado. Cuando pensaron que el problema había terminado, continúan con la Escuela Dominical, pero mientras el hermano Antonio Delgado dirigía los himnos se escuchó ruido en las afueras de la Iglesia de la avenida 11. Resulta que en una de las últimas bancas estaba sentado un hermano de apellido Moreno, y aunque no tenía nada que ver con el altercado, pero salió a ver qué era lo que ocurría, de repente todo se tornó confuso y bullicioso, pues al entrar el hermano Moreno venia cubriéndose con las manos una terrible herida en su cabeza producto de una pedrada que le había sido propinada por el joven con quien hacia algunos momentos varios miembros tuvieron el altercado. Obviamente la Escuela Dominical fue suspendida de inmediato ya que salieron de urgencia con el hermano Moreno al hospital.
En el hospital recibió tratamiento médico, y fue dado de alta, y resulta que el día lunes de la siguiente semana se daría comienzo al trabajo sobre el terreno adquirido para la edificación del Templo de la Iglesia Pentecostal Unida de Valera, ubicado en la avenida 2 entre calles 15 y 16, acto en el cual estuvo presente el hermano Moreno, de donde nuevamente fue trasladado al hospital ya que se sintió muy mal debido a la herida causada por la pedrada, y de esta recaída se complicó la salud del hermano Moreno y termino esta pedrada con quitarle la vida.
(Entrevista realizada a: Antonio Delgado)
Hno. Antonio Delgado.
Fue testigo de los hechos que conforman la
historia de la iglesia de Valera,
desde Mayo de 1967
Sede Propia de la I.P.U. en Valera
El terreno adquirido para la edificación del templo de la Iglesia Pentecostal Unida de Valera, fue producto del deseo y esfuerzo del Misionero que estaba en Valera para ese entonces, el hermano Steve Barley, quien invitaba hermanos Americanos y enviaba cartas a los Estados Unidos, principalmente al Distrito de Indiana, lugar de procedencia del Misionero, donde tenía muchos amigos pastores que le ayudaron con ofrendas y votos, logrando así recolectar suficiente dinero como para adquirir el terreno y además edificar un templo de excelente calidad y diseño, aportando el edificio en total culminación y el pulpito, entre otras cosas.
La personalidad del hermano Stephen Barley fue una gran ayuda ya que su carisma le facilitó la tarea de recaudar el dinero, pues donde llegaba el Misionero al momento se hacía amigo de todos. Una hermana americana de nombre Guanda, que visitaba por esos días la ciudad y al ver el templo notó la calidad de la obra y sintió colaborar con la adquisición de las bancas, mobiliario que aun en la actualidad es utilizado en la Iglesia Pentecostal Unida de Valera Central. Algunos hermanos trabajaron en la construcción, como por ejemplo el hermano Sebastián Motta quien colocó la porcelana en los baños de la Iglesia recién construida. Por muchos años la Iglesia de Valera contó con una de las mejores estructuras, a pesar de que en otras ciudades habían templos mucho más grandes, pero el diseño con el que contaba la Iglesia de Valera era muy completo, pues comprendía casa pastoral, salón de reuniones, salones de clases para Escuela Dominical, baños para uso público, bautisterio con cuartos vestidores y estacionamiento privado. La sede de la Iglesia Pentecostal Unida de Valera fue edificada en tiempo record, comenzando a finales del año de 1969, y fue dedicado completamente listo, durante la clausura de una Convención Nacional que se realizó en el Comedor Popular de la ciudad de Valera, un domingo en la mañana, en Julio de 1971, donde estuvieron presentes algunos invitados especiales, como lo eran: La familia Burton, Campo Elías Bernal y Domingo Zúñiga de Colombia; haciendo la dedicación ese día el Superintendente del Distrito de Indiana en los Estados Unidos, el reverendo Osmer Fordley.
(Entrevistas realizadas a: James Burton, Lonnie Burton, Antonio Delgado, Isidro Estupiñán, Sebastián Motta)
Caracas Central
La familia Burton se quedó en Barquisimeto durante 5 años, desde 1964 hasta 1969; después de un viaje a los Estados Unidos decidieron mudarse a Charallave, pero problemas con el suministro de agua los obligó a mudarse rápidamente, residenciándose en San Antonio de los Altos. Todo era con el propósito de que Caracas, siendo una ciudad grande y teniendo solamente una iglesia en uno de sus barrios (Petare), el hermano James Burton quería abrir una obra céntrica en la ciudad capital, para lo cual, en 1970, lleva al hermano Isidro Estupiñán, (quien había salido de pastorear en Barquisimeto y después de un receso en Acarigua, donde se había dedicado a su profesión como técnico medio en construcción civil y era socio de una constructora de nombre LOBRICA). El hermano Isidro Estupiñán al recibir la llamada del Hno. Burton le dijo: “El último lugar al que yo iría sería Caracas”. Pero en una visita que el hermano Estupiñán realizó al hermano Burton en Caracas sintió de Dios el fuerte llamado para trabajar en esa ciudad. Sin embargo, no acudió de inmediato al llamado, sino que como en ese tiempo se comenzaba la obra en la Victoria de Aragua, (donde se encontraba la Iglesia con conato de división) el hermano Isidro Estupiñán se dirigió a la Victoria de Aragua. Después de que todo volvió a la calma el hermano Isidro se trasladó a Caracas para trabajar en la obra del Señor en esa ciudad, logrando aperturar la Iglesia Central, al final de la Avenida Fuerzas Armadas, donde el hermano Lonnie Ray Burton fue el primer presidente de jóvenes y el hermano Carlos Bustos el segundo. El grupo de
jóvenes de ese tiempo estaba conformado por los hermanos: Bernardino Rosales, Henry Betancourt, Rubén Contreras y otros.
(Entrevistas realizadas a: Isidro Estupiñán, Lonnie Burton, Sebastián Motta)
Sede Propia de la I.P.U. en Caracas Central y
Primer Intento de Crear una Sede para el I.B.L.C.
En el año 1972 algunos pastores americanos amigos del hermano James Burton, en Louisiana, USA, estando en ayuno, acordaron colaborar entre todos con un país en Latinoamérica, logrando reunir entre ellos la cantidad de 20.000 dólares. El hermano Burton le dijo al hermano Isidro Estupiñán que se pusieran en oración porque si ellos concedían ese dinero a la Iglesia de Venezuela el plan era comprar un terreno para construir la Sede de la Iglesia Pentecostal Unida de Venezuela en la ciudad de Caracas, y en la misma la Sede del Instituto Bíblico. Después del ayuno que aquellos hermanos realizaron sintieron beneficiar a la Iglesia Pentecostal Unida de Venezuela, y de este modo se logró comprar, en el año 1974, el terreno al norte de la ciudad, en la Calle El Carmen del Sector El Manicomio, que fue la mejor opción que pudieron conseguir en ese entonces.
Se diseñó el edificio que conformaría la Iglesia Central de Caracas y la Sede del Instituto Bíblico, pero en la visita que el hermano Jack, como Director de Misiones hizo a Venezuela, al ver el plano le dijo al hermano James Burton que el lugar era muy pequeño como para un Instituto Bíblico, por lo cual pidió que se buscara otro lugar. El hermano James Burton estaba pensando en esos días dirigirse hacia los Andes, específicamente al Estado Trujillo, donde se encontraba el Misionero Stephen Barley. En la Calle El Carmen se comenzó la construcción donde hoy día está ubicada la Sede Nacional de la Iglesia Pentecostal Unida de Venezuela, que fue inaugurada parcialmente en 1984, y desde que se comenzó la construcción en 1974 hasta la presente la Iglesia Pentecostal Unida de Caracas Central se ha mantenido en un constante mejoramiento del edificio.
(Entrevista realizada a: Isidro Estupiñán)
Cuerpo Jurídico de la I.P.U.V.
y establecimiento de la Sede Nacional
Por ese mismo año de 1972 el hermano Burton estaba realizando los trámites para registrar la Iglesia Pentecostal Unida de Venezuela y darle cuerpo Jurídico, haciendo el Acta de la iglesia, la cual al mismo tiempo cumpliría la función de Constitución de la Iglesia Pentecostal Unida de Venezuela, Acta escrita a mano por exigencia del abogado Betancourt Lara, quien fue el que tramitó el registro de la Iglesia. El hermano Burton consideró que Caracas, por ser la Capital del país, debía ser la ciudad donde se estableciera la Sede Nacional de la I.P.U.V., ya que anteriormente la Sede Nacional funcionó de manera informal en las instalaciones de la I.P.U. en Barquisimeto Central.
(Entrevista realizada a: Isidro Estupiñán)
Inicio de la obra en el Estado Mérida
En el año 1978 comienza definitivamente la Iglesia Pentecostal Unida en el Estado Mérida, ya que en 1969, el hermano Rafael Sánchez como Presbítero y el hermano Guido Paredes como pastor, trabajaron en la población de Canaguá de Mérida, al tiempo esta obra fue cerrada para posteriormente ser reaperturada. En 1977 el hermano Ramón Pérez trabajó en la ciudad de Mérida, residenciándose cerca del Mercado Soto Rosa, pero no logra establecer grupo, por lo cual regresa a Caracas. El hermano Juan Viloria es trasladado de Valera hacia el Edo. Mérida, el 7 de Enero de 1978. La familia Viloria, sin conocer ningún pueblo ni ciudad de este estado, comienza a buscar un lugar donde establecerse, labor que resultó fuerte ya que el niño Jair Viloria contaba con apenas 40 días de nacido. Dios les ayuda y consiguen una casa en alquiler con opción a compra en el Barrio El Molino de Lagunillas de
Mérida, Edo. Mérida; como dijo el hermano Juan Viloria: “Quedé como Jesucristo, en medio de dos ladrones”, ya que los vecinos constantemente lo amenazaban y le lanzaban piedras al techo de la casa. En varias oportunidades llegaron con machetes y golpeaban las puertas esperando que el hermano Juan Viloria saliera para dañarlo. La familia vivió 2 años y medio de traumáticos maltratos, pues había la posibilidad de ser heridos por alguno de estos malvados vecinos. En varias oportunidades uno de los vecinos se propuso esperar en la calle al hermano Juan Viloria para herirlo, pero el hermano Juan Viloria pasaba delante del hombre y Dios lo protegía. “El hombre me buscaba para matarme, y cuando yo venía, yo lo veía, pero él no me veía; como que Dios me hacía invisible a los ojos de él”. “Fui apedreado, pateado, golpeado; fui escupido, rota la boca, citado a la policía cantidad de veces; en Lagunillas lo fui, en Ejido igual. Me amenazaron quemarme dentro de la casa”. El hermano Juan Viloria creyó que su esposa, la hermana Elvira, enloquecería de seguir esta situación, por lo cual fue a la población de Ejido buscando un lugar para mudarse y sacar a su familia del tormento que estaban padeciendo a causa de los vecinos, los cuales para hacer todo esto se basaban en que el hermano Viloria predicaba el evangelio del Nombre de Jesús. El día que fue a Ejido consiguió una casa en alquiler; aprovecha la alquila y se muda. Parecía ser una casa muy indicada ya que contaba con un pequeño garaje donde el hermano Juan Viloria y familia podían hacer los cultos. Pero el Estado Mérida, como buen integrante de la región andina, es muy religioso, por lo que no fue raro la oposición que de nuevo se levanta en Ejido.
“Un malandro fue pagado por un vecino para que me matara; no me mató por la misericordia de Dios. Me dio un puntapié en el tórax que me hizo retroceder como unos siete u ocho pasos e impacté de espalda contra una camioneta Pick up. Con este segundo impacto me desplomé en el suelo y cuando él llegó a rematarme unos hermanos se metieron. Un muchacho (que dejó de existir) que era bastante acuerpao, lo agarró, pero el malandro se escapó. Otro señor, después de eso, con un machete me iba a bajar (cortar) la cabeza; cuando me tiró el machetazo el machete se le cayó de la mano y él creyó que lo tenía en la empuñadura. Me tiraba machetazos, pero él no tenía el machete en la mano. Una hermana de él, viendo todo desde la ventana, corrió, agarró el arma que estaba en el piso y la metió en su casa, y él... dándome machetazos”. “Todo esto era porque 'predicábamos el evangelio, cantábamos, orábamos' y la gente no quería el evangelio sino que ellos eran católicos, apostólicos y romanos; no querían evangélicos por ahí ”.
Así dio inicio la obra en el Estado Mérida, donde además del esfuerzo puesto en el crecimiento de la misma, la resistencia, persecución y luchas que se presentaron en estas poblaciones dificultaron el trabajo. Los niños Viloria prácticamente crecieron con traumas, temiendo la muerte de su padre en manos de alguno de los tantos fanáticos religiosos. Pero a pesar de la religiosidad y del duro corazón de muchos la obra comenzaba a prosperar, hasta que un día la Asociación de Vecinos solicitó que fuese desocupada la casa donde residía el Hno. Juan Viloria con su familia y donde además se desarrollaban los servicios de la Iglesia. En efecto, fueron desalojados. Nuevamente comienzan la búsqueda de un lugar para vivir y hacer los cultos y consiguen alquilar a través de un amigo una casa en el mismo pueblo de Ejido, pero donde el propietario estipula en el contrato de arrendamiento que se prohibía la realización de las reuniones en esa casa. Motivado por la necesidad el hermano Viloria acepta, y por un período de seis meses no se hacen cultos, sino que el hermano Juan Viloria visitaba a los hermanos en las casas, donde hacían las oraciones, por cierto, “en voz baja”, ya que la mayoría de hermanos vivían en condición de arrendatarios y los dueños prohibían este tipo de reuniones a causa de los vecinos. Esta situación duró hasta que un hermano recién convertido acepta que se hagan los cultos en la sala de su casa. “El hermano tenía una sala desocupada, vivía solo, por lo cual nos la facilitó sin cobrar nada; solamente nos dejaba pagarle la luz y el agua, lo que se gastaba. Hacíamos en la sala de su casa los cultos, pero un diluvio de piedras era sobre la casa del hermano. Partían tejas y todo, teníamos que comprar tejas y remendarle, el hermano se preocupaba porque le iban a acabar la casa… Los vecinos nos denunciaban y llegaba la policía, pero no veían nada que fuera delito, (porque les decían cosas misteriosas). Yo les decía: “Pasen, estén en culto y vean, miren nuestra apariencia, si ustedes nos ven figuras en la cara, otra cosa rara, síntomas raros, bueno... accionen”. Además de las ofrendas que se recogían durante los servicios, el hermano Juan Viloria salía con sus hijos al mercado de Mérida a vender jugos naturales, “yo tenía que salir a vender agua de panela con limón, llevaba mis hijos al mercado, llevaba la pimpina, y mis hijos me echaban en la bandeja los vasitos llenos. Vendíamos los vasitos esos grandes de agua de panela con limón a Bolívar en el mercado; yo venía contento porque los vendía, y ya los muchachos me tenían la otra bandeja... y así iba”. Del trabajo realizado se había logrado reunir un fondo financiero con la alta cantidad (para esa época) de Bs. 200.000.
Sede Propia de la IPU en Mérida
Basados en el fondo con el que contaban piensan comprar una propiedad para la Iglesia en la ciudad de Mérida, de hecho encuentran a través de una Inmobiliaria un terreno ubicado en la Avenida Antonio José de Sucre, cerca del viaducto, el precio establecido para esta parcela de terreno era Bs. 400.000, pero el hermano Juan Viloria trata de conseguir el negocio por los Bs. 200.000 con los que contaban, a lo que el gestor responde que tiene que hablar con la dueña, la Sra. Reina Asueta. Ella dice que si no le dan 400.000 bolívares no vende el terreno y menos a los evangélicos. El Hno. Viloria, después de oír esto, al llegar a casa se encerró en la habitación a orar, compungido, y en la oración decía: “Señor, ¿por qué, si ella me había dado la palabra que me lo iba a vender por los 200.000 bolívares? ¿Qué pasó? Señor, ese terreno yo lo quiero para tu Iglesia, allí quiero tu Iglesia; yo no quiero estar en zanjones, yo no quiero estar en barrios adentro, ¡no! Yo quiero estar es en el centro. Señor, usted sabe que es más fácil venir la gente del barrio al centro que ir la gente del centro al barrio”. Aproximadamente a los ocho días llegó el gestor, y muy alegre le notifica al hermano Juan Viloria que la señora Reina Asueta aceptó venderle el terreno. Luego de adquirido el terreno los hermanos se trazan la meta de construir la sede propia de la Iglesia Pentecostal Unida de Mérida, de modo que realizan vendimias en las calles de Mérida, recolectaron dinero en las avenidas, liderados por el Hno. Juan Viloria. “Compré potes de mayonesa grandes, de esos que usan los perreros; los compraba a un bolívar. Mi esposa les echaba agua caliente, los desengrasaba, los secaba, a las tapas les hacía como especie de una alcancía, les ponía teipe, e hice un logotipo ¡Ayúdanos a construir una Iglesia para la Gloria de Dios! No dije que era evangélica. Les di potes a mis hijos y a los hermanos y fuimos a la calle, a pedir la colaboración… Cuando ya teníamos como tres meses en ese plan se infiltró otra gente. Cuando vimos eso les dije a los hermanos: “Bueno, yo creo que esta es una señal para que no salgamos más a la calle, porque van a confundir esta gente con nosotros”. En ese tiempo una paca de cemento tenía un valor de 3 bolívares con 50 céntimos, y los hermanos en Mérida compraron la medida conocida como “una gandola de pacas de cemento”, además lo indispensable para comenzar la construcción. Estando en este trabajo un día llega el señor Jorge Asueta, hermano de la señora Reina Asueta quien fue la propietaria anterior del terreno, el cual había adquirido por comprárselo a su padre, el Dr. Jorge Asueta; el señor Jorge Asueta, con pretensiones de apoderarse de todas las parcelas, buscó diferentes maneras de intimidar al hermano Juan Viloria; de hecho, un día trato de convencer a su padre, el Dr. Asueta, para que le quitase el terreno al Hno. Viloria. El Dr. Jorge Asueta habló con el hermano Juan Viloria tratando de negociar el terreno, le ofrece a cambio otro terreno que se encontraba cerca, por la misma avenida, y era un poco más ancho que el de la Iglesia. Pero el hermano Viloria fue muy cuidadoso con respecto a las consecuencias legales, ya que lo único que lo amparaba era el documento de compra-venta, por lo cual le dice al Dr. Asueta: “Doctor, este es el título, y yo no puedo aceptar un terreno que esté fuera del título”. Me dijo: “Pero podemos hacer otro”. Le dije: “No doctor, la voluntad de Dios es éste... y es éste. En éste me quedo, y aquí... va la Iglesia”. El doctor enojado le dice: “Eso lo vamos a ver”. A lo que el hermano Juan Viloria contesta: “No necesitamos verlo, porque ya está visto, el título ya está, además doctor, una pregunta: “¿Es que su hija le robó el terreno?”. El doctor alzó la voz diciendo: “Ella no me robó ningún terreno”. El hermano Viloria continua preguntándole: “¿Ella se lo quitó o usted se lo regaló?” A lo que el doctor contesta: “Yo se lo vendí a ella” Y el hermano Viloria dice: “Y ella me lo vendió a mí, la venta suya fue legal y la mía también fue legal, así que doctor no hay más que hablar”. El hombre se retiró molesto, profiriendo palabras insultantes. Pasado algún tiempo Jorge Asueta, quizás recordando todo aquello, desenfundó su arma contra el hermano Juan Viloria, y al último momento decidió desquitar su rabia disparando contra una de las columnas de la iglesia en construcción. Ahora Mérida cuenta con un hermosa Iglesia construida con mucho sacrificio. Desde que el hermano Juan de Dios Viloria salió de Valera para el Estado Mérida, en Enero de 1978, trabaja para el Señor en ese Estado, donde el Señor, que es Justo, le ha bendecido ricamente.
(Entrevistas realizadas a: Juan Viloria, Ramón Pérez)
Primer Presidente Nacional de la I.P.U.V.
Desde la llegada del segundo Misionero, (Ernesto Martínez), el máximo líder de la organización en el país tenía el cargo de Superintendente, lo que equivale en la actualidad al Presidente, y también había un Asistente del Superintendente, que en la actualidad equivale al Vicepresidente. El primer Superintendente de la Iglesia en Venezuela fue el Misionero Ernesto Martínez, y el Asistente del Superintendente fue el hermano Marcos Ibáñez. Ellos prácticamente encabezaron la obra cuando aún no se podía definir como organización en sí. Al partir el hermano Martínez, a mediados de 1963, estando ya el tercer misionero, Hno. James Burton, automáticamente ocupa el puesto de Superintendente y continúa el hermano Ibáñez como Asistente. El hermano Martínez, al cabo de un año, regresa y retoma el cargo de Superintendente, hasta mediados de 1965, cuando es llamado nuevamente por la Sede Internacional de la Iglesia Pentecostal Unida, y es nombrado el hermano Burton como Superintendente de nuevo; en esta ocasión el Misionero Martínez no regresa a Venezuela. Años después se utiliza el título de Presidente en lugar de Superintendente y Vicepresidente en lugar de Asistente del Superintendente.
El Hno. James Burton ocupa el cargo hasta 1984, cuando sede el título, mas no las funciones al hermano Isidro Estupiñán Ríos, debido a que por esos años el gobierno de Venezuela exige que para ser Presidente de la Iglesia Pentecostal Unida de Venezuela era obligatorio ser ciudadano venezolano o nacionalizado, por lo cual el hermano James Burton, de nacionalidad norteamericana, en acuerdo con la Junta Ejecutiva, nombra ante las autoridades legales como Presidente de la Iglesia al hermano Isidro Estupiñán, pero, ante la Iglesia el Presidente seguía siendo el hermano Burton; hasta que varios años después el hermano James Burton habla con los líderes de la Iglesia Pentecostal Unida Internacional expresándoles su sentir de que los pastores venezolanos dirigiesen la Iglesia. El hermano Burton desea dar la oportunidad al hermano Isidro Estupiñán, por la experiencia con la que el hermano contaba por todos estos años en la Iglesia; el hermano Estupiñán es extranjero nacionalizado, por lo cual podía ocupar el cargo de Presidente. Pero el hermano Estupiñán quiso que fuese por elecciones y no por decisión de una sola persona, por lo cual se hacen las votaciones entre los pastores asistentes al Congreso Ministerial, en el mes de febrero del año 1992, y queda, como se le llamó entonces, el primer Presidente Nacional de la Iglesia Pentecostal Unida de Venezuela, el hermano Isidro Estupiñán Ríos, y como Vicepresidente, el hermano Sebastián Motta Reale; siendo Venezuela uno de los primeros países de Sur América donde la amplia y generosa visión de un Misionero da la oportunidad a los pastores nacionales de dirigir la Iglesia, hecho éste que causó gran expectativa a nivel del continente. Los demás países tenían los ojos puestos en la evolución de la obra dirigida por los pastores venezolanos como Directivos Nacionales de la Iglesia del Señor.
(Entrevistas realizadas a: Rev. Isidro Estupiñán, Rev. Sebastián Motta, Rev. Pablo Tarifa)
Segundo Presidente Nacional
El hermano Isidro Estupiñán desempeñó el cargo de Presidente de la Iglesia Pentecostal Unida de Venezuela hasta Febrero de 2001, cuando se realizan nuevas elecciones durante la Conferencia de Pastores, resultando con el mayor número de votos el hermano Carlos Mogollón, quien por el período de 2 años trabaja al frente de la Organización, junto al hermano Rafael Leal, ejerciendo éste el cargo de Vicepresidente Nacional.
(Entrevista realizada a: Carlos Mogollón)
Tercer Presidente Nacional
Durante el Congreso de Pastores de Febrero 2003 se realizaron elecciones para cargos ejecutivos de la I.P.U.V., donde el hermano Carlos Mogollón, después de un período de dos años, es sucedido en el cargo de Presidente de la Iglesia Pentecostal Unida de Venezuela por el hermano Sebastián Motta Reale, trabajando junto al hermano Carlos Mogollón, quien en esta oportunidad desempeña el cargo de Vicepresidente. Trabajando en el desarrollo y crecimiento de la Iglesia del Señor, logran entre muchas grande metas, enviar al Primer Misionero Venezolano al extranjero, como lo es el caso del hermano Omar Pacheco, quien es Misionero en la República del Paraguay desde el mes de Febrero de 2006.
(Entrevista realizada a: Sebastián Motta)
Cuarto Presidente Nacional
El hermano Sebastián Motta trabajó por el lapso de 4 años como Presidente de la I.P.U.V., hasta Febrero de 2007, cuando se realizan durante el Congreso Ministerial elecciones para cargos ejecutivos, resultando como Presidente de la Iglesia Pentecostal Unida de Venezuela el hermano José Fonseca. Se puede decir que el hermano Fonseca es el primer Presidente nacido en tierra venezolana, pues hasta la fecha habían presidido la Iglesia hermanos nacionalizados, pero que a nuestro Señor le plació colocarlos en este honroso trabajo, por lo que todos los que han formado parte, en su tiempo han sido de bendición para la Obra del Señor en Venezuela. Bajo la presidencia del Hno. José Fonseca ha salido el Segundo Misionero venezolano al extranjero, como lo es el hermano César Arias y familia, hacia la Isla de Curazao, el 03 de Julio de 2007.
(Entrevista realizada a: José Fonseca)
Edos. Aragua y Carabobo
La obra se fue extendiendo por el centro del país. El hermano Henry Betancourt, quien deseaba ser evangelista, salió a trabajar por la obra hacia la ciudad de Maracay, Edo. Aragua, a mediados de la década del '70. En 1973 llega a Venezuela como Misionero el hermano Jerry Burns junto a su esposa, la hermana Beth de Burns; sintieron trabajar en la ciudad de Valencia, Edo. Carabobo, e instó, con la ayuda del hermano Isidro Estupiñán, al hermano Carlos Bustos y su esposa, hermana Marisela de Bustos, para que le acompañara en esta misión, ambos buscaron una casa en alquiler para instalar al hermano Carlos como pastor en Valencia, encontrando la casa en alquiler en el sector Santa Rosa, en la calle Arvelo con calle Monterosa, donde comenzaron, el 15 de abril de 1973, con un arrendamiento de Bs. 30 mensuales. La bendición de Dios se hizo sentir y en 2 años, después de haber comenzado de cero, ya había en Valencia 70 personas bautizadas en el glorioso Nombre de Jesús, siendo los primeros bautizados la hermana Rosa Reinaldo, la hermana Norma, algunos de sus hijos y el hermano Víctor Arapé. Esto causó una gran emoción a los hermanos Burns y a los hermanos Bustos al ver cómo la gente se estaba acercando al Señor.
(Entrevistas realizadas a: Lonnie Burton, Carlos Bustos, Omar Pacheco)
Sede Propia de la I.P.U. en Valencia
Al tiempo se presentó la oportunidad de un terreno para la Sede de la Iglesia Pentecostal Unida de Valencia, teniendo un valor de Bs. 17.500, ubicado en la Avenida La Feria, del Barrio San Agustín. En vista de la oportunidad el hermano Carlos Bustos habló con el hermano Isidro Estupiñán, quien positivamente declaró que ese terreno ya era de la Iglesia, aun cuando el hermano Carlos Bustos le había explicado que no contaban con dinero. Hablaron con el hermano James Burton quien dio, en calidad de préstamo, la cantidad de Bs. 5.000; el hermano Isidro prestó 5.000 Bs. más. La Iglesia de Valencia contaba con un fondo de Bs. 2.000 y se completó la cantidad con préstamos otorgados por varios hermanos, logrando de esta manera adquirir el lugar que de ser una casita pasó a ser un edificio de tres plantas; esa es la Sede de la Iglesia Pentecostal Unida de Valencia Central. Además de esto, la obra se esparció por todo el Estado Carabobo. El hermano Jerry Burns fue de gran valor y ayuda para la Iglesia Pentecostal Unida de Venezuela, ya que él organizó los libros financieros y de reportes, agregándoles formatos. Él fue Secretario y Tesorero de la I.P.U.V. hasta 1976, año en el que regresó a los Estados Unidos.
(Entrevistas realizadas a: Carlos Bustos y a Lonnie Burton)
Ministerio del Hno. Lonnie Ray Burton y la Obra en el Oriente
En Septiembre de 1976 el hermano Lonnie Burton fue aprobado como Misionero, en California, USA, y a finales de 1977 llegó como Misionero a Venezuela, con el firme propósito de trabajar por la Iglesia en Oriente, ya que para ese tiempo toda la región oriental contaba solamente con cuatro Iglesias, que eran: Cumaná, con el pastor José Suárez; Guanta, con el pastor Silverio Ortega; Puerto La Cruz, con el pastor Héctor Reboyedo y Ciudad Bolívar, siendo el pastor el hermano Omar Pacheco. Se proponen mantenerse en ayuno, oración y trabajo evangelístico por todo el Oriente; se adquiere un Combi o busetita Wolkswagen para realizar el trabajo misionero. Ya hemos mencionado que en 1966 llegaron a Cumaná los hermanos misioneros Fred Asarisi y su esposa Hna. Darling de Asarisi, quienes estuvieron muy poco tiempo en ese lugar, y en 1970 llegó a Ciudad Bolívar la familia Meza, proveniente de Barquisimeto, sucediéndoles en la obra el hermano Omar Pacheco. Un día estaban el hermano José Suárez y el hermano Lonnie Burton en una de las plazas de Maturín y el hermano José Suárez comentó: “Este lugar necesita una iglesia”, a lo que el hermano Lonnie contesta que sí; entonces el hermano José Suárez le dijo: “Usted predica y yo dirijo el culto”. Al final del culto, cuando se hizo el llamado, un joven que estaba cerca, compungido y con lágrimas en sus ojos, aceptó al Señor. A esa ciudad fue enviado como pastor el hermano René Molina, quien al poco tiempo se vio en la necesidad de viajar al Ecuador por la muerte de un familiar y el hermano Lonnie Burton estuvo un tiempo como pastor en Maturín y de otras iglesias en el Oriente. Al presente la Iglesia Pentecostal Unida se ha extendido por todo Oriente al igual que por toda Venezuela.
(Entrevistas realizadas a: Lonnie Burton y Omar Pacheco)
Instituto Bíblico Los Conquistadores
Idea e intento de crear un Instituto Bíblico
Desde que el hermano James Burton llegó como Misionero a Venezuela, en 1962, su sueño fue crear un Instituto Bíblico - "Era una carga continua en mi, ver a muchos hermanos necesitados de capacitacion y enseñanzas, por lo cual, haciamos anualmente estudios biblicos donde muchos pastores se beneficiaban."-. En noviembre de ese mismo año se realizó el Primer Estudio Bíblico, donde asistieron 4 pastores y 5 ayudantes. En 1970 el hermano Burton organizó un taller, en la ciudad de la Victoria, Edo. Aragua, para hermanos que se encontraban como ministros en Venezuela, entre quienes estuvieron como estudiantes: Juan Meza, Marcos Ibáñez, Lucio Alarcón, Isidro Estupiñán, Sebastián Motta, Rafael Betín, Pablo Pérez, Antonio Peña, entre otros, y como profesores: James Burton, Martha de Burton, Stephen Barley, Nelly de Barley, y se aprovechó para hacer el taller de día y campañas de noche. Hasta 1975 se realizaron estudios bíblicos varias veces al año en diferentes lugares. En ocasiones se dictaban los estudios durante la noche en casa de los misioneros. El terreno conseguido para la Sede Nacional, en Caracas, no tenía el espacio suficiente para contener también un Instituto de instrucción teológica. Comienzo formal del Instituto Bíblico “Los Conquistadores” No fue sino hasta el año 1976 cuando el Instituto Bíblico se comenzó formalmente, en la localidad de Betijoque, Edo. Trujillo, siendo utilizadas parte de las instalaciones que alquilaron del “Hotel Andino” (ubicado al final de Betijoque, por la vía que conduce hacia Sabana de Mendoza), como sede durante las dos primeras promociones. Los períodos de las promociones eran de 3 meses de clases, y durante la Primera Promoción egresó como pastor local el hermano Carlos Mogollón, quien se mantiene en el ministerio que recibió de Dios. De la Segunda Promoción podemos mencionar a los hermanos Omar Pacheco y José Fonseca. En 1978 el hermano James Burton, como Director del I.B.L.C., estaba preparando todo para desarrollar la Tercera Promoción del Instituto Bíblico y cuando realizó las negociaciones del alquiler con los propietarios del Hotel Andino éstos exigieron un precio muy elevado, - por lo cual el hermano Burton decide buscar otro lugar para el Instituto Bíblico. Revisando los periódicos locales encuentra que la Empresa “Trujillo
Motors” está vendiendo unas propiedades que habían embargado en la Calle Burate, del Sector El Filo de Carvajal, Edo. Trujillo. -“Observando la prensa leí un aviso donde vendían dos casas en una, inmediatamente fui a hablar con el abogado que estaba encargado de venderla y cuando me entrevisté con él me dijo que el precio era de Bs.150.000, yo le dije: “ Doctor, tengo 30.000 Bs. ¿Será posible pagar el resto en letras?” Me contestó que era imposible, le pregunté de quién eran las casas, el Dr. me dijo que eran de Don Jorge Dubuc, y resulta que mi hija tenía amistad con esa familia. Al ponerme en contacto con este señor, me dijo: “Rvdo. Burton, pague la casa como usted quiera, como pueda”. Entonces entendí que en ese negocio estaba el Señor... y le adoré”. De esta manera el hermano Burton compra dos viviendas, una como Sede del Instituto Bíblico “Los Conquistadores” y otra como vivienda de la familia Burton. La casa del Instituto Bíblico estaba conformada por dos habitaciones, un salón comedor, donde se impartieron clases y se daba de comer a los estudiantes desde la Tercera Promoción; promoción que además ideó y realizó el escudo del I.B.L.C.. Actualmente las dos viviendas que se adquirieron al principio, más otros inmuebles que se han comprado e incorporado al Instituto Bíblico “Los Conquistadores”, pertenecen a la Iglesia Pentecostal Unida de Venezuela. El período de clases del I.B.L.C., que al principio era de 3 meses, se prolongó a 6 meses en 1984 y actualmente es de 9 meses, bajo la dirección del hermano Lonnie Ray Burton. Desde el año 1992, se comenzó a desarrollar la modalidad de Curso Intensivo, en el cual se dictan las enseñanzas en 21 intensos días, y es exclusivo para los hermanos que ya son pastores pero no han podido asistir al curso regular (de 9 meses). Para agosto de 2007 egresa la XXVI (26) promoción de estudiantes del I.B.L.C. sumándose a los más de 800 graduados de esta casa de estudios desde 1976. El I.B.L.C. actualmente está conformado por 13 profesores, con un alto nivel de experiencia. Se puede decir que el Instituto Bíblico es constante, con un horario de Lunes a Viernes de 8:00 a.m. a 1:00 p.m., con estudios dirigidos, además de talleres y seminarios. La evolución de la Sede del Instituto Bíblico “Los Conquistadores” se desarrolló por etapas, desde la compra y cancelación total de las viviendas desde 1978 hasta varios años que duraron pagándolas. Luego se realizó el trabajo de construcción de la primera planta que conforma las habitaciones para los estudiantes, donde participaron como constructores el hermano Sebastián Motta y el hermano Eleuterio Boca Negra. En 1983 ingresó la 8va. Promoción del I.B.L.C. entre quienes se encontraba el hermano Enrique Brando, quien trabajó arduamente en pro de mejorar la Sede de la Institución, logrando realizar, con ayuda de las Dorcas Internacionales, la construcción del área de comedor del I.B.L.C.. Promovieron ofrendas y con colaboraciones económicas y mano de obra de los estudiantes, construyeron uno de los tanques subterráneos de los 2 que posee el I.B.L.C., mediaron con una empresa y lograron que asfaltaran la calle Burate, esta calle es por donde se accede a la entrada de la Sede; recopilaron un buen número de material literario, tanto de enseñanza cristiana como de cultura general, para la biblioteca de la institución. También hicieron la bandera azul y blanco del I.B.L.C., que representa libertad y trabajo. Durante este tiempo fue compuesto el himno lema del I.B.L.C. por el hermano Ramón Pérez (cuando era pastor en la ciudad de Valera). Hoy, bajo la administración del hermano Lonnie Ray Burton como Director del I.B.L.C., entre muchos trabajos realizados, se está logrando desarrollar el salón de computación de la Institución, la remodelación de las oficinas, las mejoras del salón de clases, y está en proyecto la construcción de un gimnasio cubierto. El hermano James Burton como pionero del Instituto Bíblico fue el Director, desde las primeras dos promociones, en Betijoque, Edo. Trujillo, en el año 1976, hasta 1992; con la excepción de que en 1982 fue reemplazado por el misionero Roy Well por un tiempo de seis meses, luego los hermanos Well salieron como Misioneros a Chile, y recibió por un tiempo la Dirección el hermano Lonnie Burton, mientras que el hermano James Burton se realizaba una operación oftálmica en Bogotá, Colombia. Después de su recuperación retomó la dirección del Instituto Bíblico “Los Conquistadores” hasta 1992, cuando sale como Supervisor de Sur América, continuando con el trabajo hasta la fecha actual el hermano Lonnie Ray Burton.
(Entrevistas realizadas a: Lonnie Burton, Carlos Mogollón, Sebastián Motta, José Fonseca, Omar Pacheco,
Jesús Enrique Brando, Ramón Pérez)